jueves, 16 de noviembre de 2017

Hablando de A.F. Molina (Libros del Innombrable. 2017)


"Hablando de A.F. Molina" es una edición de Ester Fernández Echeverría, ilustrada con los collages de María Elena Fernández, 'Asilvestrada' . Edita Libros del Innombrable


"Hablando de A.F. Molina" se presentó ayer, 15 de noviembre, en la Biblioteca de Aragón. Tuve la fortuna de participar en esta presentación, circunstancia que agradezco. Para tal ocasión preparé y leí este texto:

Momento de la presentación. De derecha a izquierda: Raúl Herrero (editor), María Elena Fernández (ilustradora), Eugenio Mateo (Asociación Aragonesa Amigos del Libro) y yo.

LA BLANCA BABOSA DE LA PERMANENCIA

Para alguien que ha conocido a Antonio Fernández Molina a través de sus textos pero no personalmente, el libro "Hablando de A.F. Molina" que ahora edita Libros el Innombrable resulta fundamental como aproximación  tanto a su biografia como a su personalidad. Pero también resulta un trabajo imprescindible para aquel que apenas conozca su obra, pues en estas páginas encontrará una guía excepcional, una herramienta para facilitar su comprensión que también proporcionará un oportuno capote a todo aquel que desee desarrollar un estudio sobre su amplia bibliografía. Pero esta recopilación de artículos, entrevistas y hasta relaciones epistolares, son la todavía necesaria reivindicación de un creador que debe ser ya reconocido como uno de los pilares fundamentales de la literatura española del siglo XX.

Año 2004. Homenaje a Antonio Fernández Molina en la Galería de arte Orfila de Madrid. Raúl Herrero lee un poema de Molina ante el maestro.

Personalmente, llegué a la obra de Antonio Fernández Molina de la mano del mejor maestro de ceremonias que, en este caso, podemos tener: Raúl Herrero, principal responsable de que la obra de Molina esté siendo difundida. A través de Raúl organizamos un homenaje durante la feria del libro de Jaca del año 2015 y proyectamos el documental "A.F. Molina un poeta incómodo" (Luis Vidal/Ester Fernández). Al año siguiente, también con motivo de la feria del libro jaquesa, se organizó un recital de poesía postista donde se leyeron varios poemas de Molina y en 2017 publicamos con el Ateneo Jaqués el dosier dedicado al Postismo en la revista cultural "El eco de los ibres" donde, de nuevo, Fernández Molina adquiere una relevancia fundamental. Y es que Molina es el paradigma más completo del Postismo. Al ser este un movimiento vanguardista literario y estético y al ser Molina, un creador total, un escritor/pintor, tenemos en su obra el mayor exponente de este ismo, tanto en literatura (en poesía y en narrativa) como en pintura. Porque el Postismo en Molina ya no es tanto la locura inventada que predicaba Ory sino una realidad alterada, una búsqueda de autenticidad en el primitivismo; el sueño recordado.
Antonio Fernández Molina y Fernando Arrabal

Volviendo al libro que nos ocupa, "Hablando de A.F. Molina" está fragmentado en cinco grandes bloques, atendiendo a las diversos géneros y disciplinas que abordó el autor: Poesía, Novela y narrativa, Teatro, Pintura y finalmente una recopilación muy atractiva de entrevistas, homenajes y recuerdos que nos acercan a su lado más humano. Firmas que van desde José Hierro, Gabino Alejandro Carriedo, Fernando Arrabal o Víctor García de la Concha a Luis Alberto de Cuenca, José Luis Calvo Carilla, Alejandro J. Ratia, Antón Castro o Alfonso Lopez Gradoli, pasando por Juan Eduardo Cirlot, Antonio Beneyto o incluyendo, por ejemplo, una carta escrita por María Zambrano, van desgranando la figura del autor que, a menudo, se tilda de inclasificable. Para entender la universalidad y la repercusión de A.F. Molina, también es necesario reflejar que encontramos artículos firmados en Ciudad Real, en Madrid, en Mallorca, pero también en Venezuela, Colombia o Nicaragua. Entre la mayoría de los autores incluidos en el libro podemos intuir de manera unánime que la obra de Molina, a través de los diversos géneros o disciplinas, es toda ella poesía y que literatura y pintura guardan una estrecha relación, caminando de la mano y nutriéndose de manera recíproca. En el mismo prólogo, Ester Fernández ya anuncia: "En AF Molina su obra literaria y plástica conviven, se relacionan y se mezclan". Ya en el libro, Manuel García Viñó apunta: "Poesía y pintura son esteticamente intercambiables encontrando en ambas la iconografía fernandezmoliniana de los peces, los paraguas, las corbatas, los sombreros..". Víctor García de la Concha admite que en Molina "la escritura está estrechamente relacionada con la pintura", Jean Tena asegura que "ve la realidad con ojos pictóricos" y en su carta, Maria Zambrano, hablando sobre la novela "Solo de trompeta", se dirige a Molina con estas palabras: "Se ve perfectamente que es usted un pintor y que el enano protagonista, en realidad, es Toulouse-Lautrec. A esta simultaneidad pintura/literatura alude especialmente Alfonso López Gradolí concluyendo que "tanto en literatura como en pintura, su obra es consecuencia del surrealismo pero sus orígenes están más allá, como en toda corriente onírica". Una de las frases que mejor representan esta circunstancia es la que pronuncia Gabino Alejandro Carriedo al exclamar ante una exposición de Molina: "He aquí lo que le hubiera gustado hacer a Federico: llevar la poesía al dibujo". Y precisamente, como el propio Molina reconoce en la entrevista con Antón Castro, él comenzó a tener confianza en su obra plástica cuando vio los dibujos de Federico García Lorca. Para concluir con este aspecto, recuerdo a Alejandro J. Ratia que en su atículo define: "A una poesía y a unas novelas repletas de imágenes corresponde un mundo plástico de dimensión lirica" e incluye también una estupenda apreciación de José Corredor Matheos: "Su poesía, con tanto dibujar, se ha ido haciendo más profunda cada día y más visual, y sus dibujos más poéticos, de modo que ya se ha visto claro que unos nacían para ilustrar a los otros y viceversa". Finalmente José Maria Montells deshace el entuerto y confirma lo que ya muchos sospechábamos "Molina, ni escribe, ni pinta. Hace magia". 
Un dibujo original de Federico García Lorca
Obra de Antonio Fernández Molina

Queda claro que, plástica y literariamente, hablamos de una obra unitaria en cuyo origen está la poesía. Alicia Silvestre, respecto a la novela "La liebre mecánica" nos habla de una sensibilidad poética en su narrativa. Jose Hierro, en 1975, ya afirma "Crear lo que no vemos es la poesía" y habla del proceso creativo fernandezmoliniano: "como niño, cree ciegamente en lo que ve a la hora de la fantasía" y concluye tildando a su obra como "arte de poeta, la vuelta a la imaginación y al irracionalismo frente al arte actual". José María Montells, en su excelente artículo que titula con un verso especialmente lúcido de Molina "Cae la nieve en el centro del verano", concluye que "Antonio Fernández Molina escribe oficialmente poesía": Ya lo había confirmado el propio autor en la citada entrevista con Antón Castro: "Para mí solo hay un género: la poesía" y creo que no se refería solo a la literatura. 
A.F. Molina y Philip West

Ya hemos hablado del Postismo anteriormente pero es que en este libro casi todos los autores vinculan la obra de Molina a esta ninguneada vanguardia. En 1989 Antonio Gonález Guerrero habla de "un renacimiento manchego a corrientes surralistas o postistas". García de la Concha va más allá y en 1993 asegura: "Toda la creación de Antonio Fernández Molina se mueve entre las derivaciones del Postismo y un surrealismo expresionista y lúdico" para en 1996 continuar "Pero el postismo habitó entre nosotros y aunque, en las catacumbas, pervivió hasta hoy". Joaquin Ferrando se refiere a los aciagos años de posguerra que vivió el autor y afirma: "En los oscuros años, Antonio Fernández Molina encendió una luz cercana a los postistas, una pequeña pero enorme luz de vida y nunca dejó de alimentarla". Indudablemente, se está refiriendo a la luz blanca con que Molina identificaba el postismo frente a la luz negra que irradia el surrealismo. Dámaso Santos lo sitúa junto a Arrabal, Ory, Sernesi y Chicharro en "aquel movimiento insólito y repudiado a diestra y siniestra en los años cuarenta" y cuenta que "Molina siempre creyó que el postismo era una posibilidad de prolongación de su sueño surrealista en España, sin admitir el rechazo que ocasionó". Victor Lope lo define como un "representante del Postismo, ese surrealismo blanco", Alejandro J. Ratia lo nombra "heredero de una tradición vanguardista representada en nuestra posguerra por el postismo" y Chus Tudelilla, respecto a su obra plástica, afirma que "la libertad de imaginación del ideario postista que derivó en el descubrimiento de los maravilloso en lo cotidiano ordinario le indicaron el camino a seguir". José Luis Calvo Carilla señala la revista y colección de libros que creó y dirigió Molina, "Doña Endrina", como continuación del Postismo, recordando que en su primer número publicó a Miguel Labordeta, el gran amigo zaragozano del creador manchego. Como en todos los aspectos el propio Fernández Molina cierra el círculo con la siguiente afirmación: "Mi obra está inmersa en el postismo, un surrealismo blanco, por decirlo así, la presencia de la intuición y las imágenes". 
Doña Endrina
Solo de trompeta
Coinciden también los autores del libro al citar los referentes de Molina. García Viñó habla de Dadá y Brueghel. Garcia de la Concha cita a uno de los referentes que más aparecen en el libro y uno de los más idolatrados por Molina: Ramón Gómez de la Serna, influencia decisiva, por ejemplo, en su obra "Pompón". García de la Concha también refiere los dibujos de Lorca, a Lautreamont y a Marx Ernst. Argenis Rodriguez, en 1970 y  desde Venezuela, compara a Molina con Cervantes o con Swift. Respecto a su obra Narrativa, Jean Tena compara el humor negro fernandezmoliniano a Quevedo, Goya o Buñuel y destaca el mundo onírico y la fantasía, aludiendo a Lewis Carroll. También Alicia Silvestre compara al Molina de "La liebre mecánica" con el creador de "Alicia en el país de las maravillas", pero va más allá y destaca el cinematografismo  en el estilo de Molina y cita también a Cervantes y a Valle Inclán. José Maria Pemán nos habla en 1960 del teatro sumergido de Molina y compara su farsa "Las alumnas" con Ionesco, señalando que "el anémico panorama del teatro español necesita una voz nueva como la de Molina". Francisco Martín Martín con su artículo "Teatro de cine" es quien más aborda las influencias cinematograficas en la obra del autor tildando de cinematográficas todas sus dramatizaciones. En esta línea compara a Molina con el Buñuel de Viridiana o con el Goya de "La última comunión de San José de Calasanz". Juan Eduardo Cirlot nos habla del Molina plástico en su célebre artículo "El amanecer de lo informe". Aproxima la obra de Molina a la de Michaux, Velázquez, Dubuffet, Groszo o Eugenio Lucas. Alfonso López Gradolí recuerda que en el año 1952 Molina fue el precursor de los "happenings" y compara su obra pictórica a Giorgio de Chirico, Bretón, Picasso, Dali, Miró o Prèvert. Y como curiosidad cita unas exposiciones colectivas en las que Molina participó junto a Cocteau o Arp para finalizar hablando de la admiración que el maestro sentía por Solana. Para hablar de la obra pictorica fernandezmoliniana, Gabino Alejandro Carriedo cita a Kandinsky, Miró, Rabelais, Mompó, Brueghel, Magritte, de nuevo Chirico o Joyce, mientras que Victor Lope habla de una fotografía tomada en 1952 que resulta esencial, pues Molina posa junto a seis de sus obras donde se anticipa a Tàpies y donde impactan las decisivas influencias de Paul Klee o Joan Miró. Alejandro J. Ratia cita una exposición de escritores pintores en la que Molina participó junto a Buero Vallejo, Cela y Gómez de la Serna. Calvo Carilla, en su ya citado artículo, realiza un exhaustivo estudio de las influencias de Molina a lo largo de las distintas etapas de su vida, vislumbrando en su infancia a Defoe, Stevenson o Melville y destacando de nuevo a Gómez de la Serna y su literatura del objeto, la "cosología". Calvo Carilla también recuerda algo fundamental. Eduardo Valadés incluye a Fernández Molina en la antología de relato breve "El libro de la imaginación", en el año 1976, como uno de los ejemplos hispánicos más relevantes junto a Gómez de la Serna y Cortázar. Como en anteriores aspectos, las mejores pistas sobre sus influencias nos las da el propio Antonio Fernández Molina, de nuevo, en la genial entrevista con Antón Castro, reconociendo a Velázquez o Víctor Hugo como los artistas de su vida. Y como curiosidad reconoce a Dalí como uno de los mejores escritores españoles de todos los tiempos.
Saura y Molina

La última comunión de San José de Calasanz (Goya_1819)
Viridiana (Buñuel_1961)
Antonio Fernández Molina posee una obra incomparable, única y fundamental en la literatura española del siglo XX y el paso del tiempo no causa en ella mella alguna excepto la de toda obra universal, la huella del reconocimiento que, de una vez, ha de llegar. Recuerda Luis Alberto de Cuenca cómo fue propuesto, sin éxito, como candidato a recibir el premio que otorga la Fundación Principe de Asturias. Montells, sembrado una vez más, sentencia: "Si Molina fuera francés ya estaría en los altares junto a Bretón, Ernst o Mallarmé. En España no hay mejor cosa que morirse para llegar a genio". Emilio Miró en "Ínsula" ya calificaba a Molina como "uno de esos nombres injustamente proscritos" y el propio Antonio, de nuevo en la maravillosa entrevista junto a Antón Castro, afirma: "Comparativamente a los méritos de otros me hacen faenas, tratan de ignorarme". Los que han ninguneado a Molina o tratan de pasar por alto una obra unitaria, intemporal y esencial para el siglo XX, ignoran que la blanca babosa de la permanencia que ya vaticinaba Arrabal en el año 1966, está aquí para quedarse. A mí me gustaría imaginar  a Antonio Fernández Molina, ahora mismo, oculto donde está, con la misma expresión satisfecha que, según Raúl Herrero, exhibía en el Museo Reina Sofía mientras recibía un multitudinario homenaje en el año 2003 Es, por cierto, el artículo de Raúl Herrero que cierra el libro, el más cercano y emotivo. Queda aún un camino por recorrer para situar a Molina donde corresponde pero este libro, "Hablando de A.F. Molina" ya es un seguro salto hacia adelante.

Plenos de satisfacción a la salida de la biblioteca. (Fotografía: Alfredo Moreno)

sábado, 14 de octubre de 2017

Presentaciones en Cádiz y Sevilla


"Frente a burgueses apestantes y cursis novelistas, frente al rebaño de los sensatos y pentapedantes devoradores de cocido casero los postistas enarbolarán el estandarte de la sublime alegría"

(1945. 1er Manifiesto Postista)

La próxima semana Cádiz y Sevilla acogerán presentaciones de la revista de cultura y pensamiento crítico del Ateneo Jaqués, El eco de los libres. La Fundación Carlos Edmundo de Ory de Cádiz dedica sus VII Jornadas a "La Risa" y dentro de sus actividades, el miércoles 18 de octubre, a las 12,00 horas, tendrá lugar un acto de presentación en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz (Dr. Gómez Ulla, 11) de la antología poética de Eduardo Chicharro Radical Libre (Libros del Innombrable 2017) y de la mencionada revista. En la presentación participaré junto a Antonio Chicharro Papiri, Raúl Herrero y Jaume Pont. 
Carlos Edmundo de Ory fue uno de los iniciadores del Postismo, junto al creador Eduardo Chicharro y el poeta italiano Silvano Sernesi; una triada que en 1945 fundaba este movimiento estético literario con la célebre revista homónima donde publicaban el primer manifiesto. Como hemos dicho en anteriores entradas, El eco de los libres dedica un extenso dossier a este acontecimiento vanguardista que, a lo largo de medio siglo, fue cuestionado o directamente ninguneado, extirpado de la historia de la literatura española, borrado incluso de los libros de texto de los estudiantes, por variados intereses. Sin embargo, reconocidos nombres de las letras como Camilo José Cela, Gloria Fuertes, Juan Eduardo Cirlot o Fernando Arrabal mostraron su entusiasmo por el Postismo, así como la influencia que sobre ellos ejerció el que fue llamado "el último de todos los ismos". En 1945 Chicharro, Sernesi y Ory tuvieron la valentía de romper con todo lo establecido, rebelarse, desviarse de la corriente nauseabunda que marcaba la dictadura franquista, quebrar la norma, inventar un lenguaje encriptado bajo la clave del humor, del juego y apostar, decisivamente, por la libertad en la palabra, precisamente, en aquellos años en que ya la palabra libertad era una utopía. Y a través del humor, a través de la risa, ácida se desvelaba la crítica. Epatar al sistema establecido ya era una postura crítica. Por todo ello. el Postismo estará presente en estas jornadas dedicadas a la risa. Como presente está la risa, como una constante, en el dosier que podemos encontrar en el segundo número de El eco de los libres. 
Carlos Edmundo de Ory
"Hemos escrito mil cosas que otros llamarían, sin duda, disparates"
(3 julio 1944. Diario de Carlos Edmundo de Ory)

"Lo que gustes, lector. Pero nunca disparates a ciegas. [...] ¡Disparates!... Puede que sí; pero, en todo caso, disparate organizado. Es más: orgánico. Pues nuestra poesía hace gala precisamente de eso. Cada poema nuestro es un cuerpo plástica y fisiológicamente completo"
(Posología y uso de Eduardo Chicharro. 1947)

Dentro del mencionado dosier, varios autores colaboradores hablan de este humor, de esta risa, que está presente en el Postismo. El conjunto de romances escritos a cuatro manos por Eduardo Chicharro y Carlos Edmundo de Ory, Las patitas de la sombra, son considerados los primeros poemas postistas y el libro es, según el artículo escrito también a cuatro manos por Alfredo Saldaña y Antonio Pérez Lasheras, "...un festival en honor de una vida basada en el humor y placer mundanos a la par que un duro alegato contra la hipocresía, la pedanteria y la estrechez moral de una sociedad incapaz de disfrutar de una forma sana y auténtica de los placeres de la vida." y anteriormente: "el juego desempeña, vinculado estrechamente al humor, un papel importante, similar al de la imaginación, en la técnica de composición postista." Jaume Pont, en el artículo inicial del dosier, alude a lo grotesco como instrumento del Postismo y partiendo de la risa grotesca de Rabelais, pasando por las greguerías de Gómez de la Serna, el esperpento de Valle-Inclán, la patafísica, el humor codornicesco, recuerda las palabras de José Manuel Polo de Bernabé: "[Los Postistas] reivindican el humor, la risa y la creación gozosa", la estilización del disparate organizado, la parodia que distorsiona, la locura inventada, la desacralización. "En el ensayo 'El Postismo hoy', Carlos Edmundo de Ory -recuerda Pont- marca las distancias del humor postista, cercano al júbilo intenso de Dadá. Hereda la carcajada de Rabelais y el Quijote, así como la risa patafísica y dadá. El Postismo retorna a la gaya ciencia lúdica reivindicando la risa infantil perdida de la que hablaba Freud..." y culmina, "Rabelais es un patrón del Postismo. La risa grotesca rabelesiana se proyecta como actitud germinadora del Postismo." 
Carlos Edmundo de Ory y Jaume Pont
"Se reirán de nosotros; pero ¿qué vale la risa del que se ríe sin ganas? ¡Qué solos vamos a estar ,pero qué bien!"
(Final del primer Manifiesto Postista)

Continuando con la presencia de la carcajada, de la risa, del humor en el dosier postista de El eco de los libresJosé Manuel Corredoira escribe su artículo sobre el teatro postista y aludiendo a Francisco Nieva y su teatro furioso dice: "El humor postista es esperpéntico, codornicesco y ramoniano". Sobre Antonio Fernández Molina y su novela Solo de trompeta escribe José Luis Calvo Carilla "La relación con el mundo del protagonista, el enano Miguel, está regida por el humor, el absurdo y un erotismo perversamente ingenuo contribuyendo a configurar una cosmovisión dislocada con ribetes de esperpento" y continúa "... a través del esperpento y de este insólito humor, la crítica social". Por su parte Francesc Cornadó comenta "Valiéndose del humor y de la pantomima del verso , el postismo propone un mundo lógico-fobista donde se trastoca el concepto y la imagen. No le es ajeno, el esperpeto, la greguería, lo absurdo, el humor burlón y cierta amargura onírica. El imaginario postista, en ocasiones, son sueños rotos que se contemplan desde la risa, con una sonrisa burlesca que intenta justificar lo vacío, desde un lenguaje humorístico." Mientras que Jaime D. Parra vuelve a aludir a Antonio Fernández Molina recordando que la antología de humor negro que reunió Cristóbal Serra comenzaba precisamente con el escritor y artista nacido en Alcázar de San Juan.  

"El Postismo no ha sido inventado ni creado; existe desde siempre. Los Postistas no han hecho más que descubrirlo y darle nombre. Los hombres siempre tuvieron un alma, pero alguien halló un día la palabra alma."
(Raúl Herrero en El eco de los libres)

Como he dicho anteriormente, la actividad también incluye la presentación de Radical libre_Antología poética de Eduardo Chicharro. Sobre el libro: 
Eduardo Chicharro Briones (Autorretrato)

Radical libre. Antología poética 1944-1960. Eduardo Chicharro
Con ilustraciones inéditas de la artista postista Nanda Papiri.
Con Radical libre, edición antológica preparada por Jaume Pont —estudioso del Postismo y de Carlos Edmundo de Ory—, Libros del Innombrable se alinea, una vez más y como es su costumbre, al lado de la libertad y la heterodoxia. En este caso lo hace reivindicando sin mengua a uno de los poetas españoles más singulares e iconoclastas del siglo XX, Eduardo Chicharro (1905-1964). El lector encontrará en estas páginas muestras esenciales de sus libros Las patitas de la sombraLa plurilingüe lengua y Cartas de noche, y los textos completos de Tetralogía y Música celestial. Una oportunidad sin par para adentrarnos en un territorio sondado por la maravilla y el misterio. Todo aquí se juega al filo de la barroca tensión entre los contrarios y su conciliación en nombre de esa plurilingüe lengua que es la poesía. El lenguaje reverbera como sujeto y objeto de la imaginación creadora: música y juego, humor y delirio, tradición y modernidad, sorpresa y razón de ser plástica se aúnan para proyectarse en un radical signo de revelación y de conocimiento.

El eco de los libres también visitará Sevilla. Al día siguiente, jueves 19 de octubre, a las 19:30 horas, junto a Ricardo Ybarra, en la Biblioteca Pública Infanta Elena (Avd. María Luisa, 8), hablaremos sobre Postismo, sobre el Ateneo Jaqués y sobre esta publicación. También presentaremos el número inaugural de la revista. Además, el acto concluirá con un recuerdo a José Luis Sampedro en su centenario y una lectura de algunos textos escogidos de sus obras. No olviden, si están en el sur, las fechas y horarios de las dos presentaciones de El eco de los libres:

Miércoles 18 de octubre (12:00) en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz (Dr. Gómez Ulla, 11)
Jueves 19 de octubre (19:30) en la Biblioteca Pública Infanta Elena de Sevilla (Avda. María Luisa, 8)

¡Nos vemos!
Momento distendido tras soflama postista durante la presentación de "El eco de los libres" en Zaragoza, el pasado 22 de septiembre. De izquierda a derecha: Uno que pasaba por allí, Eugenio Mateo (Asociación Aragonesa Amigos del Libro), Lucía Pons y Raúl Herrero.
Postismo o muerte

lunes, 25 de septiembre de 2017

Lifelines: Andrea Corr y su botella de náufraga


Todos aquellos que hayan visitado este blog y especialmente, las entradas dedicadas a la música, sabrán perfectamente que en mi repertorio melómano preferido se encontraba, hace ya mucho tiempo, la voz de  Andrea Corr, irlandesa de Dundalk, solista de The Corrs, grupo folk y familiar que la catapultó a la fama en la década de los noventa con baladas como "Runaway" o canciones más festivas como "Right time" de inconfundible sabor celta. Junto a sus hermanos grabó, desde 1995 a 2005, cinco discos de estudio, tres directos y se publicaron dos recopilatorios, todo esto, en diez años, alcanzando el cénit artístico con el ya mítico MTV Unplugged de 1999 y estrenando temas tan interesantes como este.  Durante esta década, The Corrs cosechó éxitos que quedaron imborrables en la memoria del pop de finales de los noventa y principios de los 2000, como "What can I do", "At your side", "Only when I sleep""Radio", "Breathless" o versionando, con muy buen criterio y excelente resultado, clásicos como "Dreams" (Fleetwodd Mac),  "Little wing" (Jimi Hendrix) , "Everybody hurts" (REM) o "The long and winding road" (Beatles). Si bien es cierto que el conjunto de los hermanos Corr derivaron de un interesante pop con  muy marcadas reminiscencias irlandesas a un descarado estilo más descarnado y comercial, también lo es que Andrea Jane se convirtió, gracias a todos aquellos álbumes, en una de las voces más familiares de los noventa y principios del siglo XXI, desbancando a otras supuestas rivales que intentaban seguir el mismo camino, véase, por ejemplo, Natalie Imbruglia o Leigh Nash, cantante del grupo tejano Sixpence none the richer. Lo cierto es que, en cualquier caso, Andrea también fue pasto de esa evolución hacia la música comercial que sufrió el grupo y quizá por ello, en 2007, decidió dar el gran salto y sacar su primer álbum en solitario, Ten Feet High. Inesperadamente, el resultado final de este álbum es un mero producto comercial que carecía de interés, alejándose más aun de raíces irlandesa y pactando descaradamente con un pop demasiado cercano a Madonna. Afortunadamente, este fue solo el primer intento en solitario de Andrea. 
Andrea Corr 
Ahora que se anuncia para el próximo 10 de octubre el séptimo álbum de The Corrs titulado Jupiter calling, quiero recordar el segundo disco en solitario de Andrea, un interesantísimo e íntimo trabajo, en las antípodas del anterior Ten Feet High, donde la irlandesa recupera sus influencias musicales particulares, un apartado personal que, según sus propias palabras, se había visto ahogado por la trayectoria de The Corrs. Así que este Lifelines, publicado en 2011, supone un balón de oxígeno para la cantante que repasa clásicos de un repertorio muy amplio, desde un plano muy íntimo. Por ejemplo, encontramos una respetuosa versión de Pale blue eyes (Lou Reed), una genial Blue bayou (Roy Orbison)  o una personal Nº9 Dream (John Lennon). Entre clásicos de Harry Nilsson o Vangelis, Andrea Corr regala una versión de jazz, el estándar I'll be seeing you, clásico recurrente que no tiene parangón, compuesto por Irving Kahal y Sammy Fain en 1938, que representa el mayor acierto de Lifelines. Aún reservaba Andrea una sorpresa para los coleccionistas y es que, aquellos que se hicieran con la edición limitada del álbum pudieron disfrutar de otro regalazo, la versión que la cantante  rubrica de You've got a friend (James Taylor).  Ademas, es necesario señalar que Andrea, contó para este álbum con la colaboración de músicos como Brian Eno o Sinéad O'Connor. Sin duda, Lifelines es la mejor versión de Andrea Corr en solitario. La cantante se encuentra aquí en un estado de gracia que se prolongó, posteriormente, en el álbum de estudio que grabó con The Corrs, cuatro años más tarde, el titulado White light. 
Andrea Corr en el concierto con The Corrs MTV Unlugged (1999)
Andrea Corr, que habitualmente tocaba el tin-whistle, ha incorporado recientemente el ukelele en sus conciertos.

Es la voz de Andrea Corr deudora y cercana a anteriores vocalistas como Agnetha Fältskog (ABBA), Karen Carpenter (Carpenters) o Yvonne Elliman, alcanzando plena madurez en este Lifelines del que extraemos una versión muy personal del clásico de jazz I'll be seeing you.


sábado, 9 de septiembre de 2017

El eco de los libres 2

La portada del número 2 de "El eco de los libres" recoge esta obra de Antonio Beneyto, último artista plástico postista. Esta obra fue expuesta en Nueva York, en el año 1998, muestra que se tituló "El Postismo llega a Nueva York"
Hace ya un año que nació la revista cultural y de pensamiento crítico del Ateneo Jaqués que hoy ya celebra su segundo número, incluyendo en esta ocasión, además de las secciones habituales, un extenso dossier central dedicado al Postismo, único movimiento vanguardista, plástico y literario, surgido en España, en pleno franquismo, apostando por la libertad en la palabra. Trabajar en esta revista y verla hecha realidad es, cada nuevo número, un regalo incomparable. Como espero que regalo sea también para el lector que tenga la oportunidad  y el valor de sostenerla entre sus manos. Sí, he dicho valor, pues las 164 páginas del actual número dos contribuyen a que su peso sea anormal para una revista cultural. Al menos, en pleno siglo XXI. Porque, seamos sinceros, ya no son populares las revista culturales y por ello es más gratificante este trabajo de suicidas, esta utopía de locos románticos. Como he dicho, su periodicidad actual es anual aunque la primera intención fue realizar una publicación semestral. Sin embargo, el volumen de contenidos así como la programación de actividades del Ateneo Jaqués, invita a realizar una sola publicación cada año  A continuación veremos quién ha hecho posible que "El eco de los libres" sea una realidad y todos los colaboradores que han contribuido a ello.

La revista "El eco de los libres" aparece en el centro del puesto que el Ateneo Jaqués tuvo en la XVIII Feria del Libro de Jaca, donde se presentó.
"El eco de los libres" es una revista realizada en Jaca, que parte del ámbito local para abordar la universalidad. Sus secciones abordan la literatura (poesía y relato), el arte, el cine, la música, la fotografía, la ciencia, la memoria histórica, el periodismo y una bien nutrida sección de variados artículos donde, por supuesto, también las entrevistas tienen cabida. Y en este segundo número, además, se incluye un cartapacio o dossier dedicado al Postismo que cuenta con numerosas colaboraciones y una breve antología de poesía postista.
Portada original de la revista "POSTISMO", enero de 1945
Nuestro contacto con el Postismo parte de la lectura de la "Antología de poesía Postista" (Libros del Inombrable 1998) seleccionada y editada por Raúl Herrero, constante colaborador en las actividades culturales del Ateneo Jaqués y miembro del equipo de redacción de "El eco de los libres". Posteriormente y a partir de esta lectura, descubrimos "Las patitas de la sombra", de Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro, poetas que, junto al italiano Silvano Sernesi, fundaron este movimiento. Tras el hallazgo de este insólito universo literario y plástico, en la Feria del Libro de Jaca de 2016, no tenemos más remedio que ofrecer un recital de poesía postista al que acuden, sin rechistar, las muchedumbres jaquesas y en el que tengo el valor de participar junto a voces más autorizadas en el tema como Raúl Herrero, el profesor Antonio Pérez Lasheras y el escritor Francisco Ferrer Lerín que, allí mismo, también se reconoce postista, "en especial -dice- en uno de sus poemas", el titulado "Mulata" que, dicho sea de paso, se incluye en la antología de poesía postista de nuestra revista. Además, desde el Ateneo Jaqués, el año 2015 y también durante la feria del libro jacetana, habíamos rendido un homenaje a Antonio Fernández Molina, poeta y pintor que también abrazó esta corriente. Todas estas circunstancias y el evidente ninguneo al que el Postismo ha sido sometido por aquellos pensantes que deciden, según sus intereses, lo que  debe aparecer y lo que debe ser borrado del mapa en la historia de la literatura española, nos llevan finalmente a dedicar un dossier holgadamente extenso a este movimiento plástico-literario que, a lo lago de los años, no ha tenido parangón. Y es que autores como Fernando Arrabal, Gloria Fuertes, Ángel Crespo, Miguel Labordeta o incluso Camilo José Cela, reconocieron el Postismo y formaron parte de él. En la breve  antología de poesía postista incluida en el número dos de "El eco de los libres" encontramos textos de Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory, Silvano Sernesi, Félix Casanova de Ayala, Camilo José Cela, Gloria Fuertes, Gabino Alejandro Carriedo, Ángel Crespo, Miguel Labordeta, Antonio Fernández Molina, Fernando Arrabal, Antonio Beneyto y Francisco Ferrer Lerín. Finalmente, el dossier está formado por varios artículos especializados y para ello hemos contado con la colaboración de: Jaume Pont ("El Postismo y la mirada grotesca"), Valentí Gomez i Oliver ("Un ternario postista"), Antonio Rivero Tarvillo ("De fantasma a fantasma: Juan Eduardo Cirlot y Carlsos Edmundo de Ory"), Alfredo Saldaña y Antonio Pérez Lasheras ("Idea, música, léxico y juego en Las Patitas de la Sombra de Eduardo Chicharro y Carlos Edmundo de Ory"), José Manuel Corredoira ("Notas sobre el teatro postista"), José Luis Calvo Carilla ("Del Postismo iniciático al dialéctico: las novelas de Antonio Fernández Molina"), Raúl Herrero ("Recuerdos y añoranzas postistas"), Ester Fernández Echeverría ("Las inquietudes postistas de Antonio Fernández Molina"), Francesc Cornadó ("Un postismo más allá de la literatura") y Jaime D. Parra ("Fragmentos de un diario: del postismo al postpoema"). Además, el dossier se completa con tres entrevistas: la que Francesc Cornadó realiza con Antonio Beneyto, la que Raúl Herrero y yo tuvimos con Antonio Chicharro, hijo de Eduardo Chicharro, en su casa de Majadahonda, y otra más, un "triálogo" que sostuve con Emilio Gastón y Carmen Gascón. Por último, queda recordar a la profesora y traductora Pilar Gómez Bedate. Murió el pasado 14 de agosto y su último texto fue precisamente una colaboración para este dossier con el artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo", dedicado al poeta Ángel Crespo con quien compartió treinta años de su vida.


Artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo" de Pilar Gómez Bedate


"Amour Impossible" de Fernando Arrabal es una de las obras postistas incluidas en el dossier
Una vez repasado el dossier del Postismo, veremos el resto de contenidos que podemos encontrar en "El eco de los libres":

LITERATURA:

El bloque, como en el número inaugural, comienza con  una nutrida sección de poesía donde contamos con textos inéditos de Elisa Berna, Ricardo Fernández Moyano, José Gabarre, Emilio Gastón, Ángel Guinda, Raúl Herrero, J.L.M. Mallada, Lucía Pitarch, Iris Parra Jounou, J. Antonio Prades, Fernando Sarría, Eva Antón, Ana Baquedano, Mar Blanco, Juan José Parcero Aznar, Laura Lasheras, Ricardo Usón, poemas de Estela Puyuelo, ilustrados por Irene Val y foto-poemas de Emilio Pedro Gómez y Miguel Huebra. Además, también han cedido para este número sus poemas Pablo Delgado, Marta Domínguez, Eduardo Fariña, Diego Palmath y David Giménez Alonso, contando también con un poema inédito en aragonés, cedido por Ánchel Conte. En cuanto a la sección de relato, contamos con obras de Pilar Aguarón, Marta Navarro García (con el texto que fue galardonado como I Premio Relato Ciudad de Tudela), Miquel Zueras (relato ilustrado por él mismo) y un microrrelato de Raúl Garcés ilustrado por Lola Gómez Redondo.

ARTE:

Se inaugura la sección con el manifiesto ARTE CASUAL de Francisco Ferrer Lerín y unas fotografías con algunas manifestaciones de este arte.

Se completa la sección con una entrevista al pintor aragonés Pedro Sagasta.

FOTOGRAFÍA

Contamos en esta sección con la colaboración del artista Juan Luis Borra y una espectacular sección titulada "La Escocia oculta". También el ámbito local tiene cabida en este bloque con "Rincones de Jaca", fotografiados por Gonzalo Giménez, del Círculo Fotográfico de Jaca.

CINE

Alfredo Moreno vuelve a colaborar en la sección dedicada al cine en este número y lo hace con el artículo titulado "De cine y literatura, de elefantes y de surf", que podemos leer en su blog, 39escalones. Por otro lado, el pintor Antonio Callau dibuja un retrato de Humphrey Bogart, dedicando además unas breves líneas a la biografía del mítico actor, artículo que completa la sección.

Sumario

MÚSICA

Miguel Ángel Yusta, poeta y redactor de "El eco de los libres", participa con un extenso artículo sobre la historia de la Ópera en el Teatro Principal de Zaragoza. La sección también incluye una entrevista con el grupo de folk aragonés Os Chotos, procedentes de Embún (Huesca)

PERIODISMO

El director del semanario jaqués El Pirineo Aragonés, José Ventura Chavarría Casado, escribe un artículo sobre el 90 aniversario de los cursos de verano que la Universidad de Zaragoza organiza en Jaca y aprovecha la ocasión para hablar de la breve estancia de Federico García Lorca que llegó hasta tierras jaquesas para ofrecer actuaciones de su compañía teatral La Barraca. Además, todo queda relacionado finalmente con una entrevista a Claudio Guillén y el poema de Lorca "Claudio Guillén, niño en Sevila". La sección se completa con el artículo de periodista Fran Osambela Navarro titulado "La leyenda del Bonanza" rindiendo tributo al legendario establecimiento zaragozano y al que fuera su propietario durante tantas décadas, Manolo García Maya.

ARTÍCULOS

Este bloque, tras el dedicado a "Literatura" y el mencionado dossier postista, es el más amplio de la revista, con artículos de muy variada índole que van desde la legendaria presencia de Santo Grial en los Pirineos (artículo de Domingo Buesa) al escándalo de las inmatriculaciones eclesiásticas (artículo que firma el colectivo MHUEL, Movimiento Hacia un Estado Laico), pasando por la problemática del Hospital de Jaca (Mariano Marcén), una reseña de "Paisajes queridos" (Daniel Izquierdo Clavero) libro póstumo de José Antonio Labordeta o la cultura anarco, artículo este último, firmado por Andrés Ortiz Osés haciendo referencia a la obra del escultor y pintor oscense Ramón Acín. También encontramos en esta sección "El nacimiento del baloncesto" (y sus conexiones con la masonería) firmado por Ander Fuentes, la experiencia del investigador Carlos Tarazona al escribir el libro "Borregueros: desde Aragón al Oeste Americano" (cuya reseña podéis encontrar en la entrada anterior de este blog), el artículo de Estela Puyuelo dedicado al ámbito de la educación, titulado "La ficción que habita en ti" y un artículo del escritor Eugenio Mateo Otto que viaja entre el costumbrismo y la filosofía.

MEMORIA HISTORICA

El escritor e investigador Enrique Vicién dedica un emotivo y completo artículo al juez, poeta y militante anarcosindicalista Gregorio Oliván, con el subtítulo "y la poesía como arma contra la fatalidad".

CIENCIA

El maestro, antropólogo y guarda forestal Rafel Vidaller Tricas escribe "A sinobia trespasa o sustro", un artículo escrito íntegramente en aragonés donde relaciona la lengua con la antropología y la botánica.
La sección también incluye la primera entrega de un extenso estudio sobre los humedales de la Jacetania cuya existencia está amenazada por el trazado virtual de las nuevas carreteras y por las nulas tareas de conservación. Comienza este estudio en este número con el humedal de Villa Juanita, próximo a Castiello de Jaca. Lucía Pons Escrich realiza este trabajo habiendo recibido la inestimable ayuda de Francisco Ferrer Lerín.

ACTIVIDADES DEL ATENEO JAQUÉS

Como ya acostumbramos en el número inaugural, repasamos brevemente las actividades más destacadas llevadas a cabo durante el año por la asociación.

Por supuesto, como ya hemos comentado anteriormente, el espectacular aspecto visual de la revista es debido a las obras de Antonio Beneyto incluidas en portada y contraportada. Todas las secciones relacionadas anteriormente están precedidas por una introducción del la editora Lucía Pons y por supuesto, por la editorial.

Obra de Antonio Beneyto que ocupa la contraportada el número 2 de "El eco de los libres"



Debemos aclarar que "El eco de los libres", en su segundo número, aparece sin recibir ninguna subvención. Hemos contado con una ayuda de algunas entidades privadas que se destacan por apoyar o crear cultura. Estas han sido el zaragozano bar "Ragtime", la editorial "El Gato negro", el periódico semanal jaqués "El Pirineo Aragonés" y la casa de comidas "Casa Fau" de Jaca. A ellos agradecemos esta contribución. Para realizar suscripción a "El eco de los libres" o recibirla en su domicilio así como para recibir cualquier tipo de información, bastará con escribir un correo electrónico a ateneojaques@gmail.com

PRESENTACIONES CONFIRMADAS:

Próximas presentaciones de la revista "El eco de los libres":

JACA, (Huesca): Viernes 15 de septiembre a las 20,30 horas en las bodegas de Joyería Muñoz y Ángel García (C/ Obispo, 9)
ZARAGOZA: Viernes 22 de septiembre, a las 19,30 horas en el salón de actos de la Biblioteca de Aragón (C/ Doctor Cerrada, 22)
CÁDIZ: miércoles 18 de octubre, hora por confirmar en la Fundación Carlos Edmundo de Ory (Avda. Carlos III, 9),
VALDERROBRES (Teruel), sábado 21 de octubre, hora por confirmar, Librería Serret (Avda. Hispanidad 21)
MONZÓN (Huesca), diciembre ,dentro del marco de actividades de la Feria del Libo Aragonés de Monzón, en fecha y hora por confirmar.
BARCELONA, viernes 19 de enero, 20 horas, Ateneu Barcelonés (Carrer de la Canuda, 6)

Fotografía de la pasada feria del libro de Jaca donde se vio por primera vez el número 2 de "El eco de los libres". En la foto, aparecen dos de los autores, Estela Puyuelo y Miguel Ángel Yusta, con la revista.
Para terminar... HAN DICHO...

Sobre este segundo número de "El eco de los libres", a pesar de no haber realizado todavía ninguna presentación y con tan solo dos meses en circulación, ya se han publicado varios artículos en la web. A continuación pueden consultar estos artículos en los siguientes enlaces:

Francesc Cornadó

Alfredo Moreno

Ricardo Fernández Moyano

Por otro lado, Raúl Herrero, en las redes sociales ha comentado: "La aportación que se ofrece en la revista sobre el Postismo, por el extensión sobre la poesía y el arte en la posguerra española, incluso más allá en el tiempo, es fundamental. Y ayuda a replantearse el canon y a los poetas estrella españoles de la segunda mitad del siglo XX. El dossier invita a escuchar voces que han sido ninguneadas y que compartieron espacio con los poetas de la generación del 50, del garcilasismo y de Espadaña. Por otra parte, el Postismo y sus satélites, hacen que al literatura española entronque con algunas manifestaciones europeas del arte que podemos rastrear hasta finales del siglo XIX (como los incongruentes, grupo anterior a la Patafísica), así como con la línea de imaginación y de literatura lúcida y lúdica principiada en España por personalidades como Gómez de la Serna y que desaparecen misteriosamente a partir de los años 50 del pasado siglo, al menos en apariencia según los manuales, hasta la legada de la experimentación de los años 70 con algún resquicio como Miguel Labordeta y su grupo".


Por último, en prensa escrita, apareció también esta breve reseña en Heraldo de Aragón:


martes, 6 de junio de 2017

Borregueros, un western aragonés

Evolución de un arduo trabajo que comenzó con un documental y terminó con este magnífico libro

Renunciar a una vida de estrecheces económicas y penurias, romper con la arraigada y heredada tradición familiar, albergar la valentía de perseguir un sueño ligado a la promesa de mejores sueldos, de una vida más próspera, de una tierra plena en oportunidades y finalmente, emprender el largo y dificultoso viaje, sin mirar atrás, sin atender a las dificultades. Estamos en Aragón, en los pequeños pueblos pirenaicos, en el Sobrarbe o en la Ribera. Es la década de los cincuenta, aún antes. Historias de algunos valientes pastores llegan desde una tierra lejana. Hablan de libertad, de unos sueldos abundantes. Los primeros pastores aragoneses que emprendieron el viaje a Norteamérica realizan el efecto llamada. Vascos y navarros, llegaron antes que ellos y algunos incluso son ya ciudadanos americanos. Un buen puñado de aragoneses (más de 120)  renunciaron a ser arrastrados por la corriente, al camino marcado y emprendieron viaje al lejano Oeste americano, con un contrato firmado bajo el brazo, para trabajar como pastores en aquella desconocida tierra prometida.

Carlos Tarazona
El realizador y escritor jaqués, Carlos Tarazonarecupera el recuerdo de estos emprendedores y valientes pastores. Con "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano"Tarazona escribe un capítulo hasta la fecha inédito en la historia de la migración aragonesa. Mucho se había escrito sobre la migración de los pastores vascos, nada sobre Aragón. En el año 2008, persiguiendo las huellas de aquellos pastores que mediado el siglo XX sustituyeron los asequibles y familiares valles pirenaicos por la inmensidad desconocida del far west, el autor visitó California y algunos estados más de la costa Oeste para entrevistarse con algunos de aquellos héroes. Como consecuencia de esta primera visita y a pesar de tener en mente, en un principio, la escritura de un libro, Tarazona realizó el documental "Borregueros: Aragoneses en el Oeste Americano"

Uno de los protagonistas: Esteban Alegre Butía, natural de Berdún, en los pastos californianos
Tras esta primera experiencia, en 2009 el autor completó su trabajo de campo y su investigación con un nuevo viaje a Estados Unidos. A su regreso, ya tenía material suficiente para completar un libro que hoy es una realidad y que ronda las 350 páginas de historia viva, presentado en esta primera edición acompañado por el DVD del documental.

Manuel Val, natural de Lanaja, en su troke


Imaginemos por un momento a aquellos pastores, recién llegados a tierras americanas, procedentes de localidades como Ansó, Berdún, Hecho, Fago, Sariñena, Lanaja... El cambio que supone llegar desde la España regida por la dictadura al país de las libertades. Pero no solo eso. Las dificutades que tuvieron que enfrentar y las profundas diferencias, incluso, en el propio oficio de pastor. Algunos no lograron completar sus primeros meses y regresaron a España. Otros, más afortunados, todavía hoy viven en Estados Unidos, como residentes norteamericanos, perfectamente adaptados en la vida local. 



"Borregueros..." trata una historia real, apasionante donde Carlos Tarazona, una vez más, demuestra su compromiso con la historia de Aragón, con su memoria y la minuciosidad en sus exhaustivas investigaciones. El libro se podría dividir en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar, el autor nos invita a conocer a los primeros aragoneses que poblaron, durante la colonización, el Nuevo Mundo y la suerte que corrieron para, seguidamente, abordar el comienzo del pastoreo en Estados Unidos y cómo los primeros españoles que fracasaron durante la fiebre del oro supieron reconvertirse de esta manera. El lector podrá averiguar cómo comenzó esta demanda de pastores y el trascendental papel que jugó la Western Range Association para conseguir que aquellos aragoneses que decidieron cambiar el rumbo de sus vidas, llegaran al continente americano con un contrato firmado bajo el brazo: el contrato en origen, una manera de actuar muy moderna para estar hablando de mediados del siglo XX. El autor cuenta los avatares de un viaje largo y en ocasiones, demasiado dificultosos y la llegada de aquellos pastores a una tierra extraña donde el idioma era el primer gran escollo que debían afrontar. Pero aquello solo era el principio. Aquellos nuevos emigrantes deberían enfrentar una nueva manera de pastorear, unos peligros distintos a los de Aragón, un paisaje que nada tenía que ver con los valles del Pirineo o de la Ribera, un clima extremo, muy distinto. En primer lugar, en Estados Unidos pastoreaban rebaños mucho mayores que en España, con distancias a recorrer que triplicaban las conocidas hasta entonces. Los peligros que acechaban al rebaño y al propio pastor (coyotes, serpientes de cascabel, tornados...), nada tenían que ver con los de su tierra. Sin duda, la gran capacidad de adaptación de aquellos hombres y la capacidad de improvisación mostrada, pronto  sería positivamente valorada por los ganaderos. Durante el libro, Carlos Tarazona destaca esa gran capacidad de improvisación y la enorme adaptabilidad de aquellos primeros pastores aragoneses que llegaron, principalmente, a Califoria. Por otro lado, Severino Pallaruelo, en un estupendo prólogo, habla de cómo el paisaje moldea al personaje. Sin duda el paisaje del Oeste americano debió moldear a aquellos pastores que, como se narra en el libro, debieron soportar grandes periodos de soledad. En la segunda parte del libro, se nos ofrece una detallada biografía de cada uno de aquellos pastores. 

Carlos Tarazona presentó en Jaca "Borregueros" con el Ateneo Jaqués, en compañía del escritor y profesor Severino Pallaruelo
La soledad del pastor inmigrante, junto al rebaño y a su fiel perro. La lejanía de los seres queridos, la ausencia del hogar, la tierra extraña, el silencio y la imposibilidad de comunicación, debido al extraño idioma. Ingredientes suficientes para hacer de estas historias humanas, unos western de la vida real. Por ello, el libro "Borregueros: desde Aragón a Oeste americano", aunque completamente real, también se puede leer como un western aragonés. Y como en algunas otras ocasiones, esta vez, la realidad supera a la ficción. 
Ángel Corrales y Mauel Val, con un magnetófono y los libros para estudiar Inglés

Reflexión: El libro también nos lleva a la reflexión. Hoy en día, un buen número de seres humanos se ven obligados a renunciar a su patria, a sus familias, para buscar una mejor suerte que, a menudo, se resume en la supervivencia. llegando así a países desconocidos, con costumbres e idiomas muy diferentes a los suyos. Poco entendimiento reciben estos nuevos inmigrantes de los países que los reciben. Demasiadas puertas cerradas en contra de contados brazos abiertos. Nula empatía. Acusamos una lamentable falta de memoria. No es necesario retroceder mucho en el tiempo para vernos a nosotros mismos o a nuestros antepasados, como emigrantes hacia una tierra prometida. Por otro lado, la segunda reflexión concierne al oficio de pastor. Estos aragoneses que son protagonistas de "Borregueros..." accedían sin problema al oficio de pastor pues era un trabajo mal considerado socialmente en Estados Unidos y estaba reservado para la mano de obra extranjera, exclusivamente. De nuevo, la falta de memoria. Actualmente son los inmigrantes que llegan a España los que pastorean nuestro rebaños.

Presentación en Jaca
El Ateneo Jaqués ha colaborado con el autor organizando recientemente la presentación en la Biblioteca Municipal de Jaca.Este fin de semana, de nuevo con el Ateneo Jaqués, Carlos Tarazona presentará "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano" en la Fête du livre de Oloron Sainte-Marie (Francia) donde, por parte del ateneo, también acudirán Raúl Herrero, presentando "Sombra salamandra" y Miguel Ángel Yusta, que acude con su poemario "Ayer fue sombra". 






jueves, 20 de abril de 2017

Hoy, los ángeles caerán sobre Zaragoza


Organizado por la librería Mono de tres cabezas (Av. Valencia, 24) y Ateneo Jaqués, esta tarde a las 19 horas, tendré el placer de presentar en Zaragoza, la fantástica novela "El séptimo ángel: crónicas arcangélicas" con su autor, Israel Gutiérrez Collado y la colaboración, a distancia, de Raúl Herrero. Si algún blogger me lee desde Zaragoza, haga el favor de acercarse aunque nada más sea para honrar la memoria de los ángeles, caídos o celestiales. Para más info: http://www.ateneojaques.com/2017/04/presentacion-de-el-septimo-angel.html

viernes, 14 de abril de 2017

Joaquin Carbonell, música y literatura

Joaquín Carbonell presentó "El carbón y la rosa" en el Centro Cívico Universidad de Zaragoza el pasado 9 de marzo. Fotografía del concierto, por Daniel Beltrán Novials.

El pasado 9 de marzo asistíamos en el Centro Cívico Universidad (Zaragoza) a la presentación en directo del nuevo álbum de Joaquín Carbonell, "El carbón y la rosa", bello y potente título heredado de la poeta Concha Méndez, perteneciente a la Generación del 27, opacada por la masculinidad imperante y miembro de las llamadas "sin sombrero", escritoras de la época que mostraron su rebeldía ante la sociedad despojándose de aquella prenda imprescindible para toda "mujer de bien" en la España pre y post-bélica.  El cantautor turolense (allocino) ofreció un recital memorable cantando diez de las doce canciones del nuevo disco, con una ejecución perfecta y un sonido pulcro, marca de la casa, especialmente, en este último trabajo que algunos ya señalan como el mejor de su dilatada cerrera, o al menos comparable a aquel primer "Con la ayuda de todos". Carbonell estuvo acompañado en el escenario por José Luis Arrazola (guitarra), Coco Balasch (contrabajo) Richi Martínez (teclados), Roberto Artigas "GranBob" (percusiones) y Kalina Fernández (violín) y además del nuevo disco, sonaron temas clásicos como "Pascual", "Canción para Dimitris" (de nuevo, uno de los momentos más emotivos del concierto) o "Me gustaría darte el mar" y algunas sorpresas en clave de homenaje, como el tributo a Leonard Cohen, con una versión en español de "Dance me to the end of love", un recuerdo a Luis Eduardo Aute o, por supuesto, al siempre presente José Antonio Labordeta.
Momento del concierto
Pero no solo hablaremos de música, como ya podemos intuir por el título de esta entrada. Porque en los últimos tiempos, la faceta de Joaquín Carbonell como escritor también ha dado su fruto más redondo con la fantástica novela "Un tango para Federico" (Voces del mercado 2016) cuyo atrayente punto de partida es el fugaz encuentro que vivieron Federico García Lorca y Carlos Gardel en Buenos Aires. Los dos astros coincidieron en la calle Corrientes, a la salida del Teatro Smart. Se sabe que tomaron unas copas en un próximo cafetín y que, acto seguido, acompañados por el constante séquito gardeliano y algunos amigos del poeta, acabaron en la casa del morocho del abasto, Lorca al piano, cantando unas coplas y Carlitos, a lo suyo, dedicando unos tangos al granadino. A pesar de que en aquella congregación nocturna se encontraban presentes varios periodistas, nadie desveló lo ocurrido en la casa, más allá de los nimios datos que aquí hemos revelado. Más aún. Pasados unos días de aquel encuentro, Gardel atendió a la prensa barcelonesa en un corto desembarco rumbo a París. Nada reveló sobre aquel encuentro con el que, entonces, era el mayor dramaturgo español. Lorca actuó de manera idéntica. Para ambos, la muerte (Gardel en 1935 y Lorca en 1936) selló aquel pacto de silencio. Joaquin Carbonell, en su novela, otorga una explicación al misterio y cuenta los hechos ocurridos aquella noche en casa de Gardel de manera verosímil y perfectamente factible. Además, la novela nos presenta la historia de Pedro Sariñena, un joven periodista que, en los años ochenta, debe investigar los pasos de Lorca en Argentina para elaborar un documental. El encuentro del poeta con el cantante y actor argentino le resulta tan atractivo y deslumbrante que, dejándolo todo, se dispone a investigar todos los entresijos de aquella noche en la que Buenos Aires fue testigo de un encuentro estelar. "Un tango para Federico" está cuajada de interesantes personajes ficticios contaminados por la vida y otros reales, como Jorge Luis Borges, Pablo Neruda, Pablo Suero, Enrique Amorim o los propios Lorca y Gardel. Además, el nudo de su argumento representa una buena oportunidad para establecer comparaciones entre la España franquista y la dictadura de Videla en Argentina, así como el contrapunto con la libertad, representada por la España republicana, en un final que culmina en la tierra donde reside las raíces de este periodista, Pedro Sariñena: Jaca. Precisamente estuvo en Jaca Federico García Lorca, con su compañía teatral "La Barraca", unos meses antes de partir para su viaje hacia Sudamérica. "La barraca" representó en Canfranc y en Ayerbe
Joaquín Carbonell antes de comenzar la presentación de "Un tango para Federico" en la Biblioteca Municipal de Jaca 
Carbonell firmando ejemplares de "Un tango para Federico" en Hecho (Huesca)

También Carbonell, como su protagonista Pedro Sariñena, partió de un documental sobre Garcia Lorca que la crisis económica truncó. Pero a cambio nació esta extraordinaria novela, "Un tango para Federico" que, recientemente, presentó en Argentina y Uruguay experiencia que contó el pasado 31 de marzo, invitado por el Ateneo Jaqués en el Casino de Jaca, impartiendo la charla "Lorca en Sudamérica". Al día siguiente, 1 de abril, presentaba "Un tango para Federico" en Oloron Sainte-Marie (Francia) y ofrecía también un breve concierto para dar a conocer su disco "El carbón y la rosa" 
Presentación de libro y disco en la Médiathèque des Gaves de Oloron Sainte-Marie
Como vemos, una actividad extraordinaria la de Joaquín Carbonell, tanto en el plano musical como literario. Tampoco disminuyó su actividad con el grupo "Los 3 Norteamericanos" (trío formado junto a David Giménez y Roberto Artigas "Gran Bob") que también presentó disco en verano de 2016 Pero para finalizar esta entrada regresaremos al comienzo, de nuevo sobre "El carbón y la rosa", un álbum brillante donde cada canción es una pieza imprescindible de un engranaje que resulta fantástico. En este, su último trabajo discográfico (desde 2008 no había vuelto en solitario al estudio de grabación), Carbonell muestra su amplísimo "mapa de carreteras emocionales" (como lo definió Matías Uribe aquí ), su completo paisaje musical donde expone todas las influencias que han nutrido su estilo personal en lo que resulta una gran variedad de registros que viajan del blues al bolero, pasando, por el rock and roll doo-wop del más puro estilo oldie o la rumba. Desmenuzaremos, uno a uno, los doce temas del álbum:

Abriendo el disco encontramos una canción que nació para single, una de esas que ya parecen un éxito antes de nacer: "Género chico", que, vestida de fracaso sentimental, en realidad, puede suponer toda una declaración de humildad ante el mundo salvaje que nos consume, una constante a lo largo del disco. Versos como "soy un vulgar ladrón de bombillas", "buscando un brazo amigo entre la basura" o "mi paraíso es un desengaño" resultan más que reveladores. La melodía, muy pegadiza, camina respirando herencias de temas oldies. Continúa a esta la balada "Acuérdate de mi", una canción de desamor con ecos de Brassens que se desarrolla sobre un inequívoco ambiente contaminado de desesperanza, un "total abandono" que parece afectar a algún plano más que el sentimental: "será como un desahucio, será como un suicidio" nos asegura el autor en la primera estrofa y refuerza, posteriormente, "mientras alguien se besa, un niño va a la guerra". "No me olvides princesa, cuando esto se derrumbe" es el broche del estribillo donde queda perfectamente claro que "esto" que se derrumba no es tan solo una relación. "De Teruel nos cualquiera" es la primera canción que conocimos de este disco ya que fue compuesta en el año 2014 Recuerdo ahora, durante la presentación de "El artista" en Jaca, que Carbonell prácticamente estrenaba allí esta canción que, como hemos dicho ya con "Genero chico", parecía nacer siendo ya un éxito. Se trata de un tema de carretera con fuerte aroma country reforzado en la versión del disco por la armónica de Gran Bob o  el banjo. La letra, potente, una de las más bellas del disco ("Cuando abrí los ojos me inundó un asombro mineral"/"El mudéjar no es una decoración. Hay estrellas para comprar"/"Si las calles muerden al pasear" o el propio estribillo "La noche brilla más que el sol donde tú eres el timonel") conforma el mejor himno "no oficial" para la tierra de Teruel, ávida de canciones como esta, donde perfectamente queda plasmada su esencia. En varias ocasiones ha reconocido Carbonell su conexión con la rumba catalana recordando la música de Peret que solía escuchar constntemente en la radio y es que nunca es tarde para incluirla en el repertorio. Es el caso de "Nada será lo mismo": "Es tan suave, tu boca en retirada. Es tan bella tu mano, camarada". De nuevo, una letra potente desde una leve amargura parece siempre presente, contrastando aquí con el tono festivo de la rumba: "Es amargo el otoño en primavera, unos hombres quemaron mi cabaña"/"Es el tiempo del lobo y su cintura". La quinta canción del disco merecería un capítulo entero, dentro del libro que nos hable de este trabajo. Ácido pero romántico bolero con letra del poeta zaragozano Juan Leyva, muy zaragozana ("Llámame y nos daremos una vuelta en tranvía desde Pablo Neruda hasta Mago de Oz" -calles que acogen la primera y última parada del tranvía n la ciudad del cierzo) y muy adecuada para un bolero. Titulada "Llámame", como todo bolero que se precie, invita a la danza lenta, cuerpo a cuerpo. Más que destacable resulta aquí la guitarra de José Luis Arrazola, "a lo Santana". Continúa el canto a lo cotidiano, con la marchosa "Baja la vida" , en la que Carbonell, con ritmos que nos remiten a Cabo Verde, hace referencia, desde el vacío, a la situación actual "Baja la vida, sube el pan", con un estribillo muy acertado y pegadizo. La séptima es un gran blues con ecos de rock y guiño sabinero incluido "A tu madre no le gusta que te cante 'Peor para el sol' ". "A tu madre no le gusta" es deliciosamente macarra y atrevidamente gamberra: "A tu madre no le gusta que te escriba sonetos, prefiere aquellos ripios de aquellos mamotretos"/"Si quieres un seguro, nena, no busques un artista", de nuevo con un espléndido Arrazola a la guitarra. Y después de la explosión del rock y del blues, nos relajamos con una delicatessen titulada "Dónde estabas tú", de nuevo, rematada con una espléndida letra de Juan Leyva. Canción especialmente apropiada para la carretera, con algún eco country, que brilla especialmente en su estribillo "¿Dónde estabas tú cuando un beso era brindar por tu salud? ¿Cuando el sol no amanecía y morirse era virtud? pero ¿dónde dónde estabas tú?...cuando ardían los periódicos al sur...".  En el noveno tema del disco todo se detiene. Y es que estamos ante una canción que merece un alto en el camino. Una árida crónica periodística, musicalizada, donde un niño pone voz a la España republicana ("Una cruz sin reproches"/"Un maestro con sueños"/"Unos niños cantando sin mirar hacia el sol") después, al estruendo de las bombas ("El invierno ha llegado, ha llegado a Madrid"), para pasar, posteriormente, a ser un niño de la posguerra ("La memoria es oscura"/"Una madre que es padre"). Y decimos crónica porque parece la mirada del periodista que también es Carbonell, sin tomar partido, pero reflejando el inminente dolor, de golpe el vacío, la ruptura definitiva que supuso un conflicto entre hermanos. Evocadora, "La maceta de arroz" fue, en el directo del 9 de marzo, uno de los momentos más emotivos del recital. Una letra brillante, que evoluciona hacia las tres partes ya referidas anteriormente, cuenta con una influencia kafkiana: "Escríbeme a la guerra después de nadar. Me gusta que tus cartas sepan a mar", recordando la anotación de Kafka: "Hoy Alemania ha declarado la guerra a Rusia. Por la tarde me fui a nadar". Esta mirada periodística se repite en la canción número 10 sobe un drama cotidiano y concretamente real, de nuestra actualidad. El ritmo, de inconfundible influencia oldie (años cincuenta/sesenta), contrasta con la crudeza de una letra que cuenta el desahucio donde una adolescente ve truncada su vida, ve cómo desaparece el suelo bajo sus pies, arrojada su familia a la calle: "La tele repite que hay que cumplir la ley". Es "Juana tiene frío" que, basada en un drama familiar real, plasma a la perfección la injusticia de la que es víctima nuestra sociedad, a manos de los depredadores que siguen ocupando la cúspide de esta cadena fratricida. Nunca pasará de moda el vals con ecos de ranchera, afirmó Carbonell durante el concierto del día 9 y bajo esta premisa nace una de las mejores y más festivas canciones del disco: "El beso de un okupa". "Lo más valiente ahora es ser poeta para decir te quiero sin avales". Con estos versos comienza una letra que invita a ser coreada. Y su estribillo ("Soy tu abre coches, ministro vagabundo y dejaré que me mires con lupa, que 24 caricias por segundo es más o menos el beso de un okupa...Aún tengo fuerzas para sacarle arena a tanta playa") es de los que dejan huella. Esta canción fue interpretada recientemente en el Casino de Jaca y en la Médiathèque de Oloron Sainte-Marie. Y llegamos al final de "El carbón y la rosa" con un cierre por todo lo alto que resulta un divertimento delicioso: "Vivir es una errata", un recuerdo al grupo formado junto a Gran Bob y David Giménez, "Los 3 Norteamericanos", un rock and roll doo-wop , muy bailable y digno de ser compuesto en los años sesenta que, además atesora una letra llena de encanto: "Deja que piense en ti esta mañana, este calor ha sido inspirador. Buñuel nos mira junto a Viridiana, las flores se marchitan con dolor", dice uno de los versos, segunda referencia a Luis Buñuel (la anterior en "De Teruel no es cualquiera").
El pasado 31 de marzo en el Casino de Jaca, Carbonell interpretando "El beso de un okupa"
Joaquin Carbonell junto a Lucía Pons, presentando "Un tango para Federico" en Villanúa (Huesca)
A los visitantes blogueros que hayan llegado hasta el final de este artículo no puedo más que recomendar encarecidamente la lectura de la novela "Un tango para Federico" y por supuesto, a mis amigos melómanos, no dejen de escuchar "El carbón y la rosa". Si sois consumidores de Spotify, lo encontraréis aquí. Y ahora les dejamos con "De Teruel no es cualquiera" (aquí en el Festival Barnasants de 2015)  en un versión algo más calmada que en el disco: