sábado, 24 de febrero de 2018

Cartago cinema, cautivos del cine

Cartago Cinema: Cautivos del cine


Mi primera lectura del año ha sido "Cartago Cinema", de Alfredo Moreno, editado por Mira Editores a finales de 2017 y puedo decir que, como lector, no ha podido comenzar mejor este 2018. Sin necesidad de arrimar un revólver calibre 38 a mi sien ni llenar mis bolsillos con sobres procedentes de Suiza o Panamá, en cualquier foro estoy dispuesto a afirmar que se trata, indudablemente, de una obra brillante. Que, si bien respira cine clásico por los cuatro costados, no estamos ante ningún corta y pega de cualquier película, como he comprobado al leer algunos títulos de cinéfilos declarados y obsesivos. Nada que ver. "Cartago cinema" plantea una historia que bien pudiera ser intemporal pues los temas que maneja no pasan de moda. La consumada cinefilia, casi cinemanía, de su autor alterna con las bajas pasiones del ser humano, con el amor, la vida, la muerte; con la hegemonía del dios dinero, del dios poder, sobre todas las cosas (la actual comercialización desmedida del cine) y con la más penosa, pero repetitiva constante y filicida, historia de España. Bebiendo de clásicos como "El crepúsculo de los dioses" (Sunset boulevard, Billy Wilder. 1950) o "Cautivos del mal" (The bad and the beautiful, Vincente Minnelli. 1952) es una historia del cine contada desde dentro y como tal, alberga un argumento (un guión) que mejora la vida. En ella encontramos a un guionista, un magnate productor y a un director que, como buena vieja gloria desaparecida y casi olvidada, decide regresar por todo lo alto con una espléndida obra maestra, obsesión de toda una vida, que será el broche final para su breve pero mítica carrera. Lamentablemente, los planes de la productora, serán otros. Por supuesto, hay una chica, Martina Bearn. Y tiene el grado de malditismo necesario para ser irresistible. Será la secretaria del viejo y futuro director pero se elevará sobre todos los personajes como razón o espejismo que ayude a tener el entusiasmo necesario para llevar a cabo una empresa irracional y casi suicida como resulta el anhelado último rodaje. Martina canalizará, desde un aparente segundo plano, el peso dramático de la obra.

Impactante comienzo de "El crepúsculo de los dioses" (BIlly WIlder. 1950), una de las influencias reconocidas por Alfredo Moreno para su primera novela "Cartago cinema"

Desde el comienzo de esta historia cíclica, el lector tendrá la sensación de encontrarse ante una película de cine clásico, rodada por completo en blanco y negro, y no solo porque su protagonista principal padezca acromatopsia congénita. El aire que se respira a lo largo de sus 351 páginas, los diálogos, los ambientes a pesar de estar ante una historia contemporánea, tienen un marcado corte clásico, como aquellas películas dobladas en España entre los 40 y los 70. Algunos diálogos recuerdan a estas cintas. que todos guardamos en el subconsciente. Pero hablábamos de un guionista que ve la vida en blanco y negro y que se erige como protagonista principal de "Cartago cinema": Elliott Gray (nótese que el apellido se pronuncia igual que el color gris en Inglés, algo que no está nada mal para un tipo con acromatopsia). Gray es un guionista que recuerda a Joe Gillis (de la citada Sunset Boulevard) o al personaje Robert Towne (de la película "Chinatown", Roman Polanski 1974), al que le gusta pensar que tiene algo de escritor. De hecho, tiene mucho de escritor. Es un tipo que ha logrado sobrevivir (y esto ya es mucho) en el difícil universo de los guionistas de cine aunque su discreto mayor éxito ha llegado de manos de la televisión gracias a una serie. Sin embargo, no ha logrado cumplir su mayor sueño, su película y el trabajo más recurrente al que tuvo que dedicar sus horas fue el de corrector de guiones para la potente productora Gold Masks, propiedad de Bufford Sheldrake, productor sin escrúpulos. Además, es dueño de un humor marxista, sobretodo procedente de Groucho Marx, aunque como lector he encontrado un cinismo y humor negro cercano a Humphrey Bogart y sobretodo, a su papel como Marlowe. El humor está presente en "Cartago cinema" durante todo el libro en diversos momentos pero son especialmente delirantes las conversaciones telefónicas y las constante bromas entre Bufford Sheldrke y Gray que arrancarán, a buen seguro, más de una carajada. A pesar de esta relación amor-odio que unen a productor y guionista, Gray ve en Sheldrake su última oportunidad para crecer profesionalmente.
Otra imagen de "El crepúsculo de los dioses"

Bufford Sheldrake es un productor sin escrúpulos y oportunista que intenta amasar una fortuna aprovechándose de los demás. Podría ser un Harry Cohn o un David O. Selznick, pero su máxima reside en responder a los gustos y expectativas de un público cada día menos exigente. Para ello está dispuesto a pagar cualquier precio. Debe su apellido a dos personajes de Billy Wilder (concretamente de "El crepúsculo de los dioses" y de "El Apartamento") y se convertirá en la pesadilla a distancia que acompañará en su periplo a Elliot Gray. Respecto al director Ballard, digamos que la pesadilla es mutua.
Escena de "Cautivos del mal" (Vincente Minnelli. 1952)

La vieja gloria, el mencionado director que desea regresar con su proyecto vital: John Ferris Ballard. Para su personaje, el autor ha tomado como referencia al actor Lee Marvin en lo referente a rasgos físicos y temperamentales pero estamos ante un director del "Nuevo Hollywood", de finales de los sesenta que cuenta en su haber con un par de éxitos tempranos, una corta y fugaz historia de esplendor. Retirado durante un largo periodo de tiempo, junto a una esposa adinerada en la campiña francesa, nunca se ha separado de su fiel colaborador, Monty Grahame (que me recuerda poderosamente al actor Louis Calhern) y juntos han continuado trabajando e incluso rodando, pero en el ámbito puramente privado. Por alguna razón que se escapa, Ballard desea rodar la película que ha ocupado toda su vida como un proyecto irrealizable aunque terminará montando un decadente autocine, otro sueño roto. En esta obsesión, casi quijotesca, entra en escena España, como el cadáver dolido de una guerra cuyas huellas todavía están presentes. A lo largo de la novela, el lector podrá visitar la campiña francesa, Los Ángeles, París, Hollywood, Madrid y varias localizaciones en Aragón, fundamentalmente, como plató natural (una reivindicación del autor_pregunta onceava en esta entrevista). En Aragón encontramos, precisamente y a modo de Belchite, el pueblo destrozado por la guerra con su huella imborrable y camuflada, sepultada ahora, bajo una especie de moderna ciudad sepulcral y espectral, sin alma, sin gente; o, mejor dicho, habitada por gente sin alma, algunos de ellos, amontonando riqueza sobre las tumbas de los caídos. Tanto Sheldrake como Ballard, sirven de vehículos para contar la historia del cine y en este caso, una parte fundamental de la historia de España. Y en este periplo español y quijotesco, podemos recordar fácilmente la película "Mr. Arkadin" de Orson Welles.
Orson Welles

Ya hemos hablado anteriormente de Martina Bearn que, junto a Ana, Laura y Christelle, conforman el elenco femenino de la obra. Pero sobre todas ellas, Martina. A modo del cine de John Ford, en "Cartago cinema", las mujeres lo condicionan todo aunque sea desde un plano aparentemente secundario que, en realidad, no lo es. Martina no solo coincide con una antigua obsesión de Ferris Ballard sino que encandila a Gray e incluso podríamos decir que Monty Grahame bebería los vientos por ella, de no sentirse demasiado anciano. A estas alturas incluso Laura, la adinerada esposa de Ballard, se esté planteando su orientación sexual a causa de la irrupción del torbellino Martina en su ordenada vida. Torbellino pero discreto. Más bien el torbellino lo causa Martina en las emociones de los personajes masculinos. Y para el personaje de Martina yo he imaginado multitud de actrices a lo largo de la novela. Desde la Shirley MacLaine de "El Apartamento", pasando por Marion Cotillard, la primera Jacqueline Bisset, la primera Claudia Cardinale, Ava Gardner, hasta incluso Gene Tierney (¿cómo no?) o una jovencita Monica Bellucci, algo más recatada. Pero, indudablemente, como todo personaje femenino en el cine de Ford o en el cine negro, resulta irresistible, tanto para los personajes masculinos de la novela, como para el lector. Todos somos Martina.
Grace Kelly y Ava Gardner, fueron dos mujeres dirigidas por John Ford, en Mogambo
Sin embargo, el riesgo de contar demasiado ya está rozando lo inaceptable. Así pues, convido a los que hayan terminado esta torpe reseña (que, en realidad, es un leve repaso de personajes) a leer "Cartago cinema". La novela comienza con una muerte sobre el agua lo que nos remite de nuevo a "El crepúsculo de los dioses" aunque no fuera el comienzo ideal que deseaba Billy Wilder para su película (la muerte, sí, pero no así). El argumento cuenta con las necesarias rupturas temporales que, lejos de extraviar al lector, hacen más atractiva la historia. "Cartago cinema" bien pudiera ser llevada al cine pues podría haber sido un guión cinematográfico. De hecho, algunos capítulos emulan el guión. Si se realizara y estuviera a la altura de la novela, seria una gran película. Sin embargo, dudo de estos tiempos y sus resultados cinematográficos. Puede que haya demasiados Sheldrake por ahí produciendo verdaderas barrabasadas. Y su autor, Alfredo Moreno, merecería una buena película. Precisamente, respecto a Alfredo Moreno debo decir que conocí su cinefilia leyendo el imprescindible blog 39escalones y posteriormente, leyendo su ensayo "39 estaciones: de viaje entre el cine y la vida" publicado por Eclipsados. Su salto a la ficción ha sido un regalo para todos. Un debut fenómeno. Regresando a esta primera novela de Alfredo Moreno, a "Cartago cinema" y referiéndome a sus capítulos, sin duda, ha sido un acierto que cada uno se titule como las películas que a lo largo de la historia han contado el cine desde dentro del cine. Películas de las que encontramos una breve sinopsis al finalizar el libro. "Cartago cinema" comparte con autores como Gómez de la Serna, Scott Fitzgerald o Edgar Neville, el privilegio y el buen gusto de contar una historia sobre las vidas de aquellas personas que hacen cine; la historia del proceso de producción, del rodaje, del guión...etc y comparte esta tradición con cienastas como Billy Wilder, Joseph L. Mankiewicz, Vincente Minnelli, Stanley Donen o Woody Allen...por poner solo unos ejemplos citados en el libro. Para el final dejo las apariciones fantasmales de don Luis Buñuel. Conozco bien el escenario donde el autor las sitúa y debo decir que no ha podido elegir mejor localización. Es la plaza de los Sitios de Zaragoza, una de esas viejas lonjas afrancesadas que, las noches de invierno y niebla, adquiere un aspecto romántico, algo trasnochado, simbólico y también fantasmal, cuando las clásicas farolas deciden arrojar su haz de luz entre las ramas bajas de los árboles y la niebla que llega desde el río, se encarga de amplificar, velar y tamizar esta luminiscencia como si el paseante perdido en sus pensamientos estuviera obligado a contemplar ese escenario a través de un lienzo, como en la película "Retrato de Jennie" (William Dieterle 1948) Terminé en enero la lectura de "Cartago cinema" pero hasta hoy no he podido escribir nada a la altura de las circunstancias si es que esto lo está. Y es curioso que sea precisamente hoy el día en que publique esta especie de reseña. Pues sí, hoy cumple años su autor, Alfredo Moreno. Valgan, amigo, estas líneas como regalo y acéptalas como tal o arrójame por ellas un zapato a la cabeza cuando me veas caminando por la calle. Así sabré si he acertado. Felicidades, Alfredo. No por ser tu cumpleaños, que también. Pero felicidades, sobretodo, por haber entregado al mundo una brillante historia.

Don Luis Buñuel
Alfredo Moreno, autor de "Cartago cinema": Licenciado en Derecho por la Universidad de Zaragoza. Desde abril de 2007 mantiene la bitácora cinematográfica 39escalones. Además de participar en ciclos, conferencias y mesas redondas, ha publicado una veintena de artículos en diferentes revistas culturales y ha colaborado en programas de radio y televisión. Ha publicado el ensayo 39estaciones. De viaje entre el cine y la vida (Eclipsados, 2011) y los capítulos «Desmontando el género negro: del “glamour del mal” a las portadas de El Caso en El Crimen del cine Oriente» en el libro colectivo La obra narrativa de Javier Tomeo (1932- 2013): nuevos acercamientos críticos (Institución Fernando el Católico, 2015), y «Magos del “shock” latente en Méliès» en el libro Méliès (Libros del Innombrable, 2017), monografía dedicada al gran cineasta francés.
(Fotografía: Oliver Duch, Heraldo de Aragón )


viernes, 12 de enero de 2018

En un profundo sueño




Deep in a dream

Rastreo rastrojos astrales
en la faltriquera
que guarda mis memorias.
Buceo hinojos lunares
y en la mosquitera muere un pez
con sus historias.
¿Alguna vez rompiste un címbalo
un lebrillo
una alcarraza
liberando así un planeta?
Perseo manojos empuña 
de sierpes en vela.
Cambio la espera de la piedra
por antojos de cuna
persigo los ojos de mi amada
que parpadean mi condena.
¿Alguna vez divisaste un alcázar
un castillo
una almena
liberando así mi algazara?

Rastrojo rastreos astrales
en la pasarela,
heces blancas de luna,
legañas en vela;
tus sueños.

(©Marcos Callau)



sábado, 23 de diciembre de 2017

Méliès

Extraordinaria portada, obra de Juan Luis Borra, para el fundamental libro coral "Méliès" (Libros del Innombrable 2017)

Méliès. Cuando el cinematógrafo necesitó un mago


Estableciendo un inocente juego de palabras, un truco del lenguaje, resulta paradójico y fundamental destacar que Georges Méliès sembró de luces las sombras de Lumière. Sin la intervención de este mago y pintor, el cinematógrafo hubiera sido poco más que un alarde científico, tan solo una herramienta para documentar lo cotidiano, como la salida de la fábrica de unos obreros en 1895, precisamente filmada por los hermanos Lumière o trasladado a nuestro país y sus querencias eclesiásticas, otra salida, la de misa de 12 del Pilar de Zaragoza, filmada dos años más tarde por Eduardo Jimeno Correas. Un artefacto de feria y barraca para primitivos voyeurs, un espectáculo de exposición universal, poco más que el último grito científico del siglo XIX; en esto se hubiera resumido el cinematógrafo. Méliès, fascinado por el invento de los hermanos y tras asistir al pase inaugural de la primera proyección consiguió convertir aquel juguete de la ciencia en una verdadera fábrica de ensueños, en una nueva y deslumbrante manera de alumbrar obras de arte. Adaptando al cinematógrafo su experiencia en el teatro, la pintura, el gusto por los espectáculos circenses, la fantasmagoría, el ilusionismo, la prestidigitación, el escapismo, halló el truco perfecto y a su través, el diálogo mudo con un espectador que necesitaba creer. El cinematógrafo necesitaba un mago y el espectador necesitaba magia. Así se fraguaron las primeras películas fantásticas, la inauguración del lenguaje cinematográfico, de la ciencia ficción y de todos los géneros. Así nació el primer teatro de los sueños, la primera sala de cine, en el parisino teatro Robert Houdin, propiedad de Méliès. Allí nació el cine [...]

LEER LA RESEÑA COMPLETA EN: Odisea Cultural


A continuación, Le Manoir Du Diable (George Méliès 1896) Mefitófeles se transforma en murciélago y así Mélies anticipa el vampirismo en el cine. Además, hacia el final del corto cuando tiene lugar las transformación de la mujer, notable influencia de los grabados de Goya.


jueves, 16 de noviembre de 2017

Hablando de A.F. Molina (Libros del Innombrable. 2017)


"Hablando de A.F. Molina" es una edición de Ester Fernández Echeverría, ilustrada con los collages de María Elena Fernández, 'Asilvestrada' . Edita Libros del Innombrable


"Hablando de A.F. Molina" se presentó ayer, 15 de noviembre, en la Biblioteca de Aragón. Tuve la fortuna de participar en esta presentación, circunstancia que agradezco. Para tal ocasión preparé y leí este texto:

Momento de la presentación. De derecha a izquierda: Raúl Herrero (editor), María Elena Fernández (ilustradora), Eugenio Mateo (Asociación Aragonesa Amigos del Libro) y yo.

LA BLANCA BABOSA DE LA PERMANENCIA

Para alguien que ha conocido a Antonio Fernández Molina a través de sus textos pero no personalmente, el libro "Hablando de A.F. Molina" que ahora edita Libros el Innombrable resulta fundamental como aproximación  tanto a su biografia como a su personalidad. Pero también resulta un trabajo imprescindible para aquel que apenas conozca su obra, pues en estas páginas encontrará una guía excepcional, una herramienta para facilitar su comprensión que también proporcionará un oportuno capote a todo aquel que desee desarrollar un estudio sobre su amplia bibliografía. Pero esta recopilación de artículos, entrevistas y hasta relaciones epistolares, son la todavía necesaria reivindicación de un creador que debe ser ya reconocido como uno de los pilares fundamentales de la literatura española del siglo XX.

Año 2004. Homenaje a Antonio Fernández Molina en la Galería de arte Orfila de Madrid. Raúl Herrero lee un poema de Molina ante el maestro.

Personalmente, llegué a la obra de Antonio Fernández Molina de la mano del mejor maestro de ceremonias que, en este caso, podemos tener: Raúl Herrero, principal responsable de que la obra de Molina esté siendo difundida. A través de Raúl organizamos un homenaje durante la feria del libro de Jaca del año 2015 y proyectamos el documental "A.F. Molina un poeta incómodo" (Luis Vidal/Ester Fernández). Al año siguiente, también con motivo de la feria del libro jaquesa, se organizó un recital de poesía postista donde se leyeron varios poemas de Molina y en 2017 publicamos con el Ateneo Jaqués el dosier dedicado al Postismo en la revista cultural "El eco de los ibres" donde, de nuevo, Fernández Molina adquiere una relevancia fundamental. Y es que Molina es el paradigma más completo del Postismo. Al ser este un movimiento vanguardista literario y estético y al ser Molina, un creador total, un escritor/pintor, tenemos en su obra el mayor exponente de este ismo, tanto en literatura (en poesía y en narrativa) como en pintura. Porque el Postismo en Molina ya no es tanto la locura inventada que predicaba Ory sino una realidad alterada, una búsqueda de autenticidad en el primitivismo; el sueño recordado.
Antonio Fernández Molina y Fernando Arrabal

Volviendo al libro que nos ocupa, "Hablando de A.F. Molina" está fragmentado en cinco grandes bloques, atendiendo a las diversos géneros y disciplinas que abordó el autor: Poesía, Novela y narrativa, Teatro, Pintura y finalmente una recopilación muy atractiva de entrevistas, homenajes y recuerdos que nos acercan a su lado más humano. Firmas que van desde José Hierro, Gabino Alejandro Carriedo, Fernando Arrabal o Víctor García de la Concha a Luis Alberto de Cuenca, José Luis Calvo Carilla, Alejandro J. Ratia, Antón Castro o Alfonso Lopez Gradoli, pasando por Juan Eduardo Cirlot, Antonio Beneyto o incluyendo, por ejemplo, una carta escrita por María Zambrano, van desgranando la figura del autor que, a menudo, se tilda de inclasificable. Para entender la universalidad y la repercusión de A.F. Molina, también es necesario reflejar que encontramos artículos firmados en Ciudad Real, en Madrid, en Mallorca, pero también en Venezuela, Colombia o Nicaragua. Entre la mayoría de los autores incluidos en el libro podemos intuir de manera unánime que la obra de Molina, a través de los diversos géneros o disciplinas, es toda ella poesía y que literatura y pintura guardan una estrecha relación, caminando de la mano y nutriéndose de manera recíproca. En el mismo prólogo, Ester Fernández ya anuncia: "En AF Molina su obra literaria y plástica conviven, se relacionan y se mezclan". Ya en el libro, Manuel García Viñó apunta: "Poesía y pintura son esteticamente intercambiables encontrando en ambas la iconografía fernandezmoliniana de los peces, los paraguas, las corbatas, los sombreros..". Víctor García de la Concha admite que en Molina "la escritura está estrechamente relacionada con la pintura", Jean Tena asegura que "ve la realidad con ojos pictóricos" y en su carta, Maria Zambrano, hablando sobre la novela "Solo de trompeta", se dirige a Molina con estas palabras: "Se ve perfectamente que es usted un pintor y que el enano protagonista, en realidad, es Toulouse-Lautrec. A esta simultaneidad pintura/literatura alude especialmente Alfonso López Gradolí concluyendo que "tanto en literatura como en pintura, su obra es consecuencia del surrealismo pero sus orígenes están más allá, como en toda corriente onírica". Una de las frases que mejor representan esta circunstancia es la que pronuncia Gabino Alejandro Carriedo al exclamar ante una exposición de Molina: "He aquí lo que le hubiera gustado hacer a Federico: llevar la poesía al dibujo". Y precisamente, como el propio Molina reconoce en la entrevista con Antón Castro, él comenzó a tener confianza en su obra plástica cuando vio los dibujos de Federico García Lorca. Para concluir con este aspecto, recuerdo a Alejandro J. Ratia que en su atículo define: "A una poesía y a unas novelas repletas de imágenes corresponde un mundo plástico de dimensión lirica" e incluye también una estupenda apreciación de José Corredor Matheos: "Su poesía, con tanto dibujar, se ha ido haciendo más profunda cada día y más visual, y sus dibujos más poéticos, de modo que ya se ha visto claro que unos nacían para ilustrar a los otros y viceversa". Finalmente José Maria Montells deshace el entuerto y confirma lo que ya muchos sospechábamos "Molina, ni escribe, ni pinta. Hace magia". 
Un dibujo original de Federico García Lorca
Obra de Antonio Fernández Molina

Queda claro que, plástica y literariamente, hablamos de una obra unitaria en cuyo origen está la poesía. Alicia Silvestre, respecto a la novela "La liebre mecánica" nos habla de una sensibilidad poética en su narrativa. Jose Hierro, en 1975, ya afirma "Crear lo que no vemos es la poesía" y habla del proceso creativo fernandezmoliniano: "como niño, cree ciegamente en lo que ve a la hora de la fantasía" y concluye tildando a su obra como "arte de poeta, la vuelta a la imaginación y al irracionalismo frente al arte actual". José María Montells, en su excelente artículo que titula con un verso especialmente lúcido de Molina "Cae la nieve en el centro del verano", concluye que "Antonio Fernández Molina escribe oficialmente poesía": Ya lo había confirmado el propio autor en la citada entrevista con Antón Castro: "Para mí solo hay un género: la poesía" y creo que no se refería solo a la literatura. 
A.F. Molina y Philip West

Ya hemos hablado del Postismo anteriormente pero es que en este libro casi todos los autores vinculan la obra de Molina a esta ninguneada vanguardia. En 1989 Antonio Gonález Guerrero habla de "un renacimiento manchego a corrientes surralistas o postistas". García de la Concha va más allá y en 1993 asegura: "Toda la creación de Antonio Fernández Molina se mueve entre las derivaciones del Postismo y un surrealismo expresionista y lúdico" para en 1996 continuar "Pero el postismo habitó entre nosotros y aunque, en las catacumbas, pervivió hasta hoy". Joaquin Ferrando se refiere a los aciagos años de posguerra que vivió el autor y afirma: "En los oscuros años, Antonio Fernández Molina encendió una luz cercana a los postistas, una pequeña pero enorme luz de vida y nunca dejó de alimentarla". Indudablemente, se está refiriendo a la luz blanca con que Molina identificaba el postismo frente a la luz negra que irradia el surrealismo. Dámaso Santos lo sitúa junto a Arrabal, Ory, Sernesi y Chicharro en "aquel movimiento insólito y repudiado a diestra y siniestra en los años cuarenta" y cuenta que "Molina siempre creyó que el postismo era una posibilidad de prolongación de su sueño surrealista en España, sin admitir el rechazo que ocasionó". Victor Lope lo define como un "representante del Postismo, ese surrealismo blanco", Alejandro J. Ratia lo nombra "heredero de una tradición vanguardista representada en nuestra posguerra por el postismo" y Chus Tudelilla, respecto a su obra plástica, afirma que "la libertad de imaginación del ideario postista que derivó en el descubrimiento de los maravilloso en lo cotidiano ordinario le indicaron el camino a seguir". José Luis Calvo Carilla señala la revista y colección de libros que creó y dirigió Molina, "Doña Endrina", como continuación del Postismo, recordando que en su primer número publicó a Miguel Labordeta, el gran amigo zaragozano del creador manchego. Como en todos los aspectos el propio Fernández Molina cierra el círculo con la siguiente afirmación: "Mi obra está inmersa en el postismo, un surrealismo blanco, por decirlo así, la presencia de la intuición y las imágenes". 
Doña Endrina
Solo de trompeta
Coinciden también los autores del libro al citar los referentes de Molina. García Viñó habla de Dadá y Brueghel. Garcia de la Concha cita a uno de los referentes que más aparecen en el libro y uno de los más idolatrados por Molina: Ramón Gómez de la Serna, influencia decisiva, por ejemplo, en su obra "Pompón". García de la Concha también refiere los dibujos de Lorca, a Lautreamont y a Marx Ernst. Argenis Rodriguez, en 1970 y  desde Venezuela, compara a Molina con Cervantes o con Swift. Respecto a su obra Narrativa, Jean Tena compara el humor negro fernandezmoliniano a Quevedo, Goya o Buñuel y destaca el mundo onírico y la fantasía, aludiendo a Lewis Carroll. También Alicia Silvestre compara al Molina de "La liebre mecánica" con el creador de "Alicia en el país de las maravillas", pero va más allá y destaca el cinematografismo  en el estilo de Molina y cita también a Cervantes y a Valle Inclán. José Maria Pemán nos habla en 1960 del teatro sumergido de Molina y compara su farsa "Las alumnas" con Ionesco, señalando que "el anémico panorama del teatro español necesita una voz nueva como la de Molina". Francisco Martín Martín con su artículo "Teatro de cine" es quien más aborda las influencias cinematograficas en la obra del autor tildando de cinematográficas todas sus dramatizaciones. En esta línea compara a Molina con el Buñuel de Viridiana o con el Goya de "La última comunión de San José de Calasanz". Juan Eduardo Cirlot nos habla del Molina plástico en su célebre artículo "El amanecer de lo informe". Aproxima la obra de Molina a la de Michaux, Velázquez, Dubuffet, Groszo o Eugenio Lucas. Alfonso López Gradolí recuerda que en el año 1952 Molina fue el precursor de los "happenings" y compara su obra pictórica a Giorgio de Chirico, Bretón, Picasso, Dali, Miró o Prèvert. Y como curiosidad cita unas exposiciones colectivas en las que Molina participó junto a Cocteau o Arp para finalizar hablando de la admiración que el maestro sentía por Solana. Para hablar de la obra pictorica fernandezmoliniana, Gabino Alejandro Carriedo cita a Kandinsky, Miró, Rabelais, Mompó, Brueghel, Magritte, de nuevo Chirico o Joyce, mientras que Victor Lope habla de una fotografía tomada en 1952 que resulta esencial, pues Molina posa junto a seis de sus obras donde se anticipa a Tàpies y donde impactan las decisivas influencias de Paul Klee o Joan Miró. Alejandro J. Ratia cita una exposición de escritores pintores en la que Molina participó junto a Buero Vallejo, Cela y Gómez de la Serna. Calvo Carilla, en su ya citado artículo, realiza un exhaustivo estudio de las influencias de Molina a lo largo de las distintas etapas de su vida, vislumbrando en su infancia a Defoe, Stevenson o Melville y destacando de nuevo a Gómez de la Serna y su literatura del objeto, la "cosología". Calvo Carilla también recuerda algo fundamental. Eduardo Valadés incluye a Fernández Molina en la antología de relato breve "El libro de la imaginación", en el año 1976, como uno de los ejemplos hispánicos más relevantes junto a Gómez de la Serna y Cortázar. Como en anteriores aspectos, las mejores pistas sobre sus influencias nos las da el propio Antonio Fernández Molina, de nuevo, en la genial entrevista con Antón Castro, reconociendo a Velázquez o Víctor Hugo como los artistas de su vida. Y como curiosidad reconoce a Dalí como uno de los mejores escritores españoles de todos los tiempos.
Saura y Molina

La última comunión de San José de Calasanz (Goya_1819)
Viridiana (Buñuel_1961)
Antonio Fernández Molina posee una obra incomparable, única y fundamental en la literatura española del siglo XX y el paso del tiempo no causa en ella mella alguna excepto la de toda obra universal, la huella del reconocimiento que, de una vez, ha de llegar. Recuerda Luis Alberto de Cuenca cómo fue propuesto, sin éxito, como candidato a recibir el premio que otorga la Fundación Principe de Asturias. Montells, sembrado una vez más, sentencia: "Si Molina fuera francés ya estaría en los altares junto a Bretón, Ernst o Mallarmé. En España no hay mejor cosa que morirse para llegar a genio". Emilio Miró en "Ínsula" ya calificaba a Molina como "uno de esos nombres injustamente proscritos" y el propio Antonio, de nuevo en la maravillosa entrevista junto a Antón Castro, afirma: "Comparativamente a los méritos de otros me hacen faenas, tratan de ignorarme". Los que han ninguneado a Molina o tratan de pasar por alto una obra unitaria, intemporal y esencial para el siglo XX, ignoran que la blanca babosa de la permanencia que ya vaticinaba Arrabal en el año 1966, está aquí para quedarse. A mí me gustaría imaginar  a Antonio Fernández Molina, ahora mismo, oculto donde está, con la misma expresión satisfecha que, según Raúl Herrero, exhibía en el Museo Reina Sofía mientras recibía un multitudinario homenaje en el año 2003 Es, por cierto, el artículo de Raúl Herrero que cierra el libro, el más cercano y emotivo. Queda aún un camino por recorrer para situar a Molina donde corresponde pero este libro, "Hablando de A.F. Molina" ya es un seguro salto hacia adelante.

Plenos de satisfacción a la salida de la biblioteca. (Fotografía: Alfredo Moreno)

sábado, 14 de octubre de 2017

Presentaciones en Cádiz y Sevilla


"Frente a burgueses apestantes y cursis novelistas, frente al rebaño de los sensatos y pentapedantes devoradores de cocido casero los postistas enarbolarán el estandarte de la sublime alegría"

(1945. 1er Manifiesto Postista)

La próxima semana Cádiz y Sevilla acogerán presentaciones de la revista de cultura y pensamiento crítico del Ateneo Jaqués, El eco de los libres. La Fundación Carlos Edmundo de Ory de Cádiz dedica sus VII Jornadas a "La Risa" y dentro de sus actividades, el miércoles 18 de octubre, a las 12,00 horas, tendrá lugar un acto de presentación en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz (Dr. Gómez Ulla, 11) de la antología poética de Eduardo Chicharro Radical Libre (Libros del Innombrable 2017) y de la mencionada revista. En la presentación participaré junto a Antonio Chicharro Papiri, Raúl Herrero y Jaume Pont. 
Carlos Edmundo de Ory fue uno de los iniciadores del Postismo, junto al creador Eduardo Chicharro y el poeta italiano Silvano Sernesi; una triada que en 1945 fundaba este movimiento estético literario con la célebre revista homónima donde publicaban el primer manifiesto. Como hemos dicho en anteriores entradas, El eco de los libres dedica un extenso dossier a este acontecimiento vanguardista que, a lo largo de medio siglo, fue cuestionado o directamente ninguneado, extirpado de la historia de la literatura española, borrado incluso de los libros de texto de los estudiantes, por variados intereses. Sin embargo, reconocidos nombres de las letras como Camilo José Cela, Gloria Fuertes, Juan Eduardo Cirlot o Fernando Arrabal mostraron su entusiasmo por el Postismo, así como la influencia que sobre ellos ejerció el que fue llamado "el último de todos los ismos". En 1945 Chicharro, Sernesi y Ory tuvieron la valentía de romper con todo lo establecido, rebelarse, desviarse de la corriente nauseabunda que marcaba la dictadura franquista, quebrar la norma, inventar un lenguaje encriptado bajo la clave del humor, del juego y apostar, decisivamente, por la libertad en la palabra, precisamente, en aquellos años en que ya la palabra libertad era una utopía. Y a través del humor, a través de la risa, ácida se desvelaba la crítica. Epatar al sistema establecido ya era una postura crítica. Por todo ello. el Postismo estará presente en estas jornadas dedicadas a la risa. Como presente está la risa, como una constante, en el dosier que podemos encontrar en el segundo número de El eco de los libres. 
Carlos Edmundo de Ory
"Hemos escrito mil cosas que otros llamarían, sin duda, disparates"
(3 julio 1944. Diario de Carlos Edmundo de Ory)

"Lo que gustes, lector. Pero nunca disparates a ciegas. [...] ¡Disparates!... Puede que sí; pero, en todo caso, disparate organizado. Es más: orgánico. Pues nuestra poesía hace gala precisamente de eso. Cada poema nuestro es un cuerpo plástica y fisiológicamente completo"
(Posología y uso de Eduardo Chicharro. 1947)

Dentro del mencionado dosier, varios autores colaboradores hablan de este humor, de esta risa, que está presente en el Postismo. El conjunto de romances escritos a cuatro manos por Eduardo Chicharro y Carlos Edmundo de Ory, Las patitas de la sombra, son considerados los primeros poemas postistas y el libro es, según el artículo escrito también a cuatro manos por Alfredo Saldaña y Antonio Pérez Lasheras, "...un festival en honor de una vida basada en el humor y placer mundanos a la par que un duro alegato contra la hipocresía, la pedanteria y la estrechez moral de una sociedad incapaz de disfrutar de una forma sana y auténtica de los placeres de la vida." y anteriormente: "el juego desempeña, vinculado estrechamente al humor, un papel importante, similar al de la imaginación, en la técnica de composición postista." Jaume Pont, en el artículo inicial del dosier, alude a lo grotesco como instrumento del Postismo y partiendo de la risa grotesca de Rabelais, pasando por las greguerías de Gómez de la Serna, el esperpento de Valle-Inclán, la patafísica, el humor codornicesco, recuerda las palabras de José Manuel Polo de Bernabé: "[Los Postistas] reivindican el humor, la risa y la creación gozosa", la estilización del disparate organizado, la parodia que distorsiona, la locura inventada, la desacralización. "En el ensayo 'El Postismo hoy', Carlos Edmundo de Ory -recuerda Pont- marca las distancias del humor postista, cercano al júbilo intenso de Dadá. Hereda la carcajada de Rabelais y el Quijote, así como la risa patafísica y dadá. El Postismo retorna a la gaya ciencia lúdica reivindicando la risa infantil perdida de la que hablaba Freud..." y culmina, "Rabelais es un patrón del Postismo. La risa grotesca rabelesiana se proyecta como actitud germinadora del Postismo." 
Carlos Edmundo de Ory y Jaume Pont
"Se reirán de nosotros; pero ¿qué vale la risa del que se ríe sin ganas? ¡Qué solos vamos a estar ,pero qué bien!"
(Final del primer Manifiesto Postista)

Continuando con la presencia de la carcajada, de la risa, del humor en el dosier postista de El eco de los libresJosé Manuel Corredoira escribe su artículo sobre el teatro postista y aludiendo a Francisco Nieva y su teatro furioso dice: "El humor postista es esperpéntico, codornicesco y ramoniano". Sobre Antonio Fernández Molina y su novela Solo de trompeta escribe José Luis Calvo Carilla "La relación con el mundo del protagonista, el enano Miguel, está regida por el humor, el absurdo y un erotismo perversamente ingenuo contribuyendo a configurar una cosmovisión dislocada con ribetes de esperpento" y continúa "... a través del esperpento y de este insólito humor, la crítica social". Por su parte Francesc Cornadó comenta "Valiéndose del humor y de la pantomima del verso , el postismo propone un mundo lógico-fobista donde se trastoca el concepto y la imagen. No le es ajeno, el esperpeto, la greguería, lo absurdo, el humor burlón y cierta amargura onírica. El imaginario postista, en ocasiones, son sueños rotos que se contemplan desde la risa, con una sonrisa burlesca que intenta justificar lo vacío, desde un lenguaje humorístico." Mientras que Jaime D. Parra vuelve a aludir a Antonio Fernández Molina recordando que la antología de humor negro que reunió Cristóbal Serra comenzaba precisamente con el escritor y artista nacido en Alcázar de San Juan.  

"El Postismo no ha sido inventado ni creado; existe desde siempre. Los Postistas no han hecho más que descubrirlo y darle nombre. Los hombres siempre tuvieron un alma, pero alguien halló un día la palabra alma."
(Raúl Herrero en El eco de los libres)

Como he dicho anteriormente, la actividad también incluye la presentación de Radical libre_Antología poética de Eduardo Chicharro. Sobre el libro: 
Eduardo Chicharro Briones (Autorretrato)

Radical libre. Antología poética 1944-1960. Eduardo Chicharro
Con ilustraciones inéditas de la artista postista Nanda Papiri.
Con Radical libre, edición antológica preparada por Jaume Pont —estudioso del Postismo y de Carlos Edmundo de Ory—, Libros del Innombrable se alinea, una vez más y como es su costumbre, al lado de la libertad y la heterodoxia. En este caso lo hace reivindicando sin mengua a uno de los poetas españoles más singulares e iconoclastas del siglo XX, Eduardo Chicharro (1905-1964). El lector encontrará en estas páginas muestras esenciales de sus libros Las patitas de la sombraLa plurilingüe lengua y Cartas de noche, y los textos completos de Tetralogía y Música celestial. Una oportunidad sin par para adentrarnos en un territorio sondado por la maravilla y el misterio. Todo aquí se juega al filo de la barroca tensión entre los contrarios y su conciliación en nombre de esa plurilingüe lengua que es la poesía. El lenguaje reverbera como sujeto y objeto de la imaginación creadora: música y juego, humor y delirio, tradición y modernidad, sorpresa y razón de ser plástica se aúnan para proyectarse en un radical signo de revelación y de conocimiento.

El eco de los libres también visitará Sevilla. Al día siguiente, jueves 19 de octubre, a las 19:30 horas, junto a Ricardo Ybarra, en la Biblioteca Pública Infanta Elena (Avd. María Luisa, 8), hablaremos sobre Postismo, sobre el Ateneo Jaqués y sobre esta publicación. También presentaremos el número inaugural de la revista. Además, el acto concluirá con un recuerdo a José Luis Sampedro en su centenario y una lectura de algunos textos escogidos de sus obras. No olviden, si están en el sur, las fechas y horarios de las dos presentaciones de El eco de los libres:

Miércoles 18 de octubre (12:00) en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Cádiz (Dr. Gómez Ulla, 11)
Jueves 19 de octubre (19:30) en la Biblioteca Pública Infanta Elena de Sevilla (Avda. María Luisa, 8)

¡Nos vemos!
Momento distendido tras soflama postista durante la presentación de "El eco de los libres" en Zaragoza, el pasado 22 de septiembre. De izquierda a derecha: Uno que pasaba por allí, Eugenio Mateo (Asociación Aragonesa Amigos del Libro), Lucía Pons y Raúl Herrero.
Postismo o muerte

lunes, 25 de septiembre de 2017

Lifelines: Andrea Corr y su botella de náufraga


Todos aquellos que hayan visitado este blog y especialmente, las entradas dedicadas a la música, sabrán perfectamente que en mi repertorio melómano preferido se encontraba, hace ya mucho tiempo, la voz de  Andrea Corr, irlandesa de Dundalk, solista de The Corrs, grupo folk y familiar que la catapultó a la fama en la década de los noventa con baladas como "Runaway" o canciones más festivas como "Right time" de inconfundible sabor celta. Junto a sus hermanos grabó, desde 1995 a 2005, cinco discos de estudio, tres directos y se publicaron dos recopilatorios, todo esto, en diez años, alcanzando el cénit artístico con el ya mítico MTV Unplugged de 1999 y estrenando temas tan interesantes como este.  Durante esta década, The Corrs cosechó éxitos que quedaron imborrables en la memoria del pop de finales de los noventa y principios de los 2000, como "What can I do", "At your side", "Only when I sleep""Radio", "Breathless" o versionando, con muy buen criterio y excelente resultado, clásicos como "Dreams" (Fleetwodd Mac),  "Little wing" (Jimi Hendrix) , "Everybody hurts" (REM) o "The long and winding road" (Beatles). Si bien es cierto que el conjunto de los hermanos Corr derivaron de un interesante pop con  muy marcadas reminiscencias irlandesas a un descarado estilo más descarnado y comercial, también lo es que Andrea Jane se convirtió, gracias a todos aquellos álbumes, en una de las voces más familiares de los noventa y principios del siglo XXI, desbancando a otras supuestas rivales que intentaban seguir el mismo camino, véase, por ejemplo, Natalie Imbruglia o Leigh Nash, cantante del grupo tejano Sixpence none the richer. Lo cierto es que, en cualquier caso, Andrea también fue pasto de esa evolución hacia la música comercial que sufrió el grupo y quizá por ello, en 2007, decidió dar el gran salto y sacar su primer álbum en solitario, Ten Feet High. Inesperadamente, el resultado final de este álbum es un mero producto comercial que carecía de interés, alejándose más aun de raíces irlandesa y pactando descaradamente con un pop demasiado cercano a Madonna. Afortunadamente, este fue solo el primer intento en solitario de Andrea. 
Andrea Corr 
Ahora que se anuncia para el próximo 10 de octubre el séptimo álbum de The Corrs titulado Jupiter calling, quiero recordar el segundo disco en solitario de Andrea, un interesantísimo e íntimo trabajo, en las antípodas del anterior Ten Feet High, donde la irlandesa recupera sus influencias musicales particulares, un apartado personal que, según sus propias palabras, se había visto ahogado por la trayectoria de The Corrs. Así que este Lifelines, publicado en 2011, supone un balón de oxígeno para la cantante que repasa clásicos de un repertorio muy amplio, desde un plano muy íntimo. Por ejemplo, encontramos una respetuosa versión de Pale blue eyes (Lou Reed), una genial Blue bayou (Roy Orbison)  o una personal Nº9 Dream (John Lennon). Entre clásicos de Harry Nilsson o Vangelis, Andrea Corr regala una versión de jazz, el estándar I'll be seeing you, clásico recurrente que no tiene parangón, compuesto por Irving Kahal y Sammy Fain en 1938, que representa el mayor acierto de Lifelines. Aún reservaba Andrea una sorpresa para los coleccionistas y es que, aquellos que se hicieran con la edición limitada del álbum pudieron disfrutar de otro regalazo, la versión que la cantante  rubrica de You've got a friend (James Taylor).  Ademas, es necesario señalar que Andrea, contó para este álbum con la colaboración de músicos como Brian Eno o Sinéad O'Connor. Sin duda, Lifelines es la mejor versión de Andrea Corr en solitario. La cantante se encuentra aquí en un estado de gracia que se prolongó, posteriormente, en el álbum de estudio que grabó con The Corrs, cuatro años más tarde, el titulado White light. 
Andrea Corr en el concierto con The Corrs MTV Unlugged (1999)
Andrea Corr, que habitualmente tocaba el tin-whistle, ha incorporado recientemente el ukelele en sus conciertos.

Es la voz de Andrea Corr deudora y cercana a anteriores vocalistas como Agnetha Fältskog (ABBA), Karen Carpenter (Carpenters) o Yvonne Elliman, alcanzando plena madurez en este Lifelines del que extraemos una versión muy personal del clásico de jazz I'll be seeing you.


sábado, 9 de septiembre de 2017

El eco de los libres 2

La portada del número 2 de "El eco de los libres" recoge esta obra de Antonio Beneyto, último artista plástico postista. Esta obra fue expuesta en Nueva York, en el año 1998, muestra que se tituló "El Postismo llega a Nueva York"
Hace ya un año que nació la revista cultural y de pensamiento crítico del Ateneo Jaqués que hoy ya celebra su segundo número, incluyendo en esta ocasión, además de las secciones habituales, un extenso dossier central dedicado al Postismo, único movimiento vanguardista, plástico y literario, surgido en España, en pleno franquismo, apostando por la libertad en la palabra. Trabajar en esta revista y verla hecha realidad es, cada nuevo número, un regalo incomparable. Como espero que regalo sea también para el lector que tenga la oportunidad  y el valor de sostenerla entre sus manos. Sí, he dicho valor, pues las 164 páginas del actual número dos contribuyen a que su peso sea anormal para una revista cultural. Al menos, en pleno siglo XXI. Porque, seamos sinceros, ya no son populares las revista culturales y por ello es más gratificante este trabajo de suicidas, esta utopía de locos románticos. Como he dicho, su periodicidad actual es anual aunque la primera intención fue realizar una publicación semestral. Sin embargo, el volumen de contenidos así como la programación de actividades del Ateneo Jaqués, invita a realizar una sola publicación cada año  A continuación veremos quién ha hecho posible que "El eco de los libres" sea una realidad y todos los colaboradores que han contribuido a ello.

La revista "El eco de los libres" aparece en el centro del puesto que el Ateneo Jaqués tuvo en la XVIII Feria del Libro de Jaca, donde se presentó.
"El eco de los libres" es una revista realizada en Jaca, que parte del ámbito local para abordar la universalidad. Sus secciones abordan la literatura (poesía y relato), el arte, el cine, la música, la fotografía, la ciencia, la memoria histórica, el periodismo y una bien nutrida sección de variados artículos donde, por supuesto, también las entrevistas tienen cabida. Y en este segundo número, además, se incluye un cartapacio o dossier dedicado al Postismo que cuenta con numerosas colaboraciones y una breve antología de poesía postista.
Portada original de la revista "POSTISMO", enero de 1945
Nuestro contacto con el Postismo parte de la lectura de la "Antología de poesía Postista" (Libros del Inombrable 1998) seleccionada y editada por Raúl Herrero, constante colaborador en las actividades culturales del Ateneo Jaqués y miembro del equipo de redacción de "El eco de los libres". Posteriormente y a partir de esta lectura, descubrimos "Las patitas de la sombra", de Carlos Edmundo de Ory y Eduardo Chicharro, poetas que, junto al italiano Silvano Sernesi, fundaron este movimiento. Tras el hallazgo de este insólito universo literario y plástico, en la Feria del Libro de Jaca de 2016, no tenemos más remedio que ofrecer un recital de poesía postista al que acuden, sin rechistar, las muchedumbres jaquesas y en el que tengo el valor de participar junto a voces más autorizadas en el tema como Raúl Herrero, el profesor Antonio Pérez Lasheras y el escritor Francisco Ferrer Lerín que, allí mismo, también se reconoce postista, "en especial -dice- en uno de sus poemas", el titulado "Mulata" que, dicho sea de paso, se incluye en la antología de poesía postista de nuestra revista. Además, desde el Ateneo Jaqués, el año 2015 y también durante la feria del libro jacetana, habíamos rendido un homenaje a Antonio Fernández Molina, poeta y pintor que también abrazó esta corriente. Todas estas circunstancias y el evidente ninguneo al que el Postismo ha sido sometido por aquellos pensantes que deciden, según sus intereses, lo que  debe aparecer y lo que debe ser borrado del mapa en la historia de la literatura española, nos llevan finalmente a dedicar un dossier holgadamente extenso a este movimiento plástico-literario que, a lo lago de los años, no ha tenido parangón. Y es que autores como Fernando Arrabal, Gloria Fuertes, Ángel Crespo, Miguel Labordeta o incluso Camilo José Cela, reconocieron el Postismo y formaron parte de él. En la breve  antología de poesía postista incluida en el número dos de "El eco de los libres" encontramos textos de Eduardo Chicharro, Carlos Edmundo de Ory, Silvano Sernesi, Félix Casanova de Ayala, Camilo José Cela, Gloria Fuertes, Gabino Alejandro Carriedo, Ángel Crespo, Miguel Labordeta, Antonio Fernández Molina, Fernando Arrabal, Antonio Beneyto y Francisco Ferrer Lerín. Finalmente, el dossier está formado por varios artículos especializados y para ello hemos contado con la colaboración de: Jaume Pont ("El Postismo y la mirada grotesca"), Valentí Gomez i Oliver ("Un ternario postista"), Antonio Rivero Tarvillo ("De fantasma a fantasma: Juan Eduardo Cirlot y Carlsos Edmundo de Ory"), Alfredo Saldaña y Antonio Pérez Lasheras ("Idea, música, léxico y juego en Las Patitas de la Sombra de Eduardo Chicharro y Carlos Edmundo de Ory"), José Manuel Corredoira ("Notas sobre el teatro postista"), José Luis Calvo Carilla ("Del Postismo iniciático al dialéctico: las novelas de Antonio Fernández Molina"), Raúl Herrero ("Recuerdos y añoranzas postistas"), Ester Fernández Echeverría ("Las inquietudes postistas de Antonio Fernández Molina"), Francesc Cornadó ("Un postismo más allá de la literatura") y Jaime D. Parra ("Fragmentos de un diario: del postismo al postpoema"). Además, el dossier se completa con tres entrevistas: la que Francesc Cornadó realiza con Antonio Beneyto, la que Raúl Herrero y yo tuvimos con Antonio Chicharro, hijo de Eduardo Chicharro, en su casa de Majadahonda, y otra más, un "triálogo" que sostuve con Emilio Gastón y Carmen Gascón. Por último, queda recordar a la profesora y traductora Pilar Gómez Bedate. Murió el pasado 14 de agosto y su último texto fue precisamente una colaboración para este dossier con el artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo", dedicado al poeta Ángel Crespo con quien compartió treinta años de su vida.


Artículo "Divagación sobre el Postismo y Ángel Crespo" de Pilar Gómez Bedate


"Amour Impossible" de Fernando Arrabal es una de las obras postistas incluidas en el dossier
Una vez repasado el dossier del Postismo, veremos el resto de contenidos que podemos encontrar en "El eco de los libres":

LITERATURA:

El bloque, como en el número inaugural, comienza con  una nutrida sección de poesía donde contamos con textos inéditos de Elisa Berna, Ricardo Fernández Moyano, José Gabarre, Emilio Gastón, Ángel Guinda, Raúl Herrero, J.L.M. Mallada, Lucía Pitarch, Iris Parra Jounou, J. Antonio Prades, Fernando Sarría, Eva Antón, Ana Baquedano, Mar Blanco, Juan José Parcero Aznar, Laura Lasheras, Ricardo Usón, poemas de Estela Puyuelo, ilustrados por Irene Val y foto-poemas de Emilio Pedro Gómez y Miguel Huebra. Además, también han cedido para este número sus poemas Pablo Delgado, Marta Domínguez, Eduardo Fariña, Diego Palmath y David Giménez Alonso, contando también con un poema inédito en aragonés, cedido por Ánchel Conte. En cuanto a la sección de relato, contamos con obras de Pilar Aguarón, Marta Navarro García (con el texto que fue galardonado como I Premio Relato Ciudad de Tudela), Miquel Zueras (relato ilustrado por él mismo) y un microrrelato de Raúl Garcés ilustrado por Lola Gómez Redondo.

ARTE:

Se inaugura la sección con el manifiesto ARTE CASUAL de Francisco Ferrer Lerín y unas fotografías con algunas manifestaciones de este arte.

Se completa la sección con una entrevista al pintor aragonés Pedro Sagasta.

FOTOGRAFÍA

Contamos en esta sección con la colaboración del artista Juan Luis Borra y una espectacular sección titulada "La Escocia oculta". También el ámbito local tiene cabida en este bloque con "Rincones de Jaca", fotografiados por Gonzalo Giménez, del Círculo Fotográfico de Jaca.

CINE

Alfredo Moreno vuelve a colaborar en la sección dedicada al cine en este número y lo hace con el artículo titulado "De cine y literatura, de elefantes y de surf", que podemos leer en su blog, 39escalones. Por otro lado, el pintor Antonio Callau dibuja un retrato de Humphrey Bogart, dedicando además unas breves líneas a la biografía del mítico actor, artículo que completa la sección.

Sumario

MÚSICA

Miguel Ángel Yusta, poeta y redactor de "El eco de los libres", participa con un extenso artículo sobre la historia de la Ópera en el Teatro Principal de Zaragoza. La sección también incluye una entrevista con el grupo de folk aragonés Os Chotos, procedentes de Embún (Huesca)

PERIODISMO

El director del semanario jaqués El Pirineo Aragonés, José Ventura Chavarría Casado, escribe un artículo sobre el 90 aniversario de los cursos de verano que la Universidad de Zaragoza organiza en Jaca y aprovecha la ocasión para hablar de la breve estancia de Federico García Lorca que llegó hasta tierras jaquesas para ofrecer actuaciones de su compañía teatral La Barraca. Además, todo queda relacionado finalmente con una entrevista a Claudio Guillén y el poema de Lorca "Claudio Guillén, niño en Sevila". La sección se completa con el artículo de periodista Fran Osambela Navarro titulado "La leyenda del Bonanza" rindiendo tributo al legendario establecimiento zaragozano y al que fuera su propietario durante tantas décadas, Manolo García Maya.

ARTÍCULOS

Este bloque, tras el dedicado a "Literatura" y el mencionado dossier postista, es el más amplio de la revista, con artículos de muy variada índole que van desde la legendaria presencia de Santo Grial en los Pirineos (artículo de Domingo Buesa) al escándalo de las inmatriculaciones eclesiásticas (artículo que firma el colectivo MHUEL, Movimiento Hacia un Estado Laico), pasando por la problemática del Hospital de Jaca (Mariano Marcén), una reseña de "Paisajes queridos" (Daniel Izquierdo Clavero) libro póstumo de José Antonio Labordeta o la cultura anarco, artículo este último, firmado por Andrés Ortiz Osés haciendo referencia a la obra del escultor y pintor oscense Ramón Acín. También encontramos en esta sección "El nacimiento del baloncesto" (y sus conexiones con la masonería) firmado por Ander Fuentes, la experiencia del investigador Carlos Tarazona al escribir el libro "Borregueros: desde Aragón al Oeste Americano" (cuya reseña podéis encontrar en la entrada anterior de este blog), el artículo de Estela Puyuelo dedicado al ámbito de la educación, titulado "La ficción que habita en ti" y un artículo del escritor Eugenio Mateo Otto que viaja entre el costumbrismo y la filosofía.

MEMORIA HISTORICA

El escritor e investigador Enrique Vicién dedica un emotivo y completo artículo al juez, poeta y militante anarcosindicalista Gregorio Oliván, con el subtítulo "y la poesía como arma contra la fatalidad".

CIENCIA

El maestro, antropólogo y guarda forestal Rafel Vidaller Tricas escribe "A sinobia trespasa o sustro", un artículo escrito íntegramente en aragonés donde relaciona la lengua con la antropología y la botánica.
La sección también incluye la primera entrega de un extenso estudio sobre los humedales de la Jacetania cuya existencia está amenazada por el trazado virtual de las nuevas carreteras y por las nulas tareas de conservación. Comienza este estudio en este número con el humedal de Villa Juanita, próximo a Castiello de Jaca. Lucía Pons Escrich realiza este trabajo habiendo recibido la inestimable ayuda de Francisco Ferrer Lerín.

ACTIVIDADES DEL ATENEO JAQUÉS

Como ya acostumbramos en el número inaugural, repasamos brevemente las actividades más destacadas llevadas a cabo durante el año por la asociación.

Por supuesto, como ya hemos comentado anteriormente, el espectacular aspecto visual de la revista es debido a las obras de Antonio Beneyto incluidas en portada y contraportada. Todas las secciones relacionadas anteriormente están precedidas por una introducción del la editora Lucía Pons y por supuesto, por la editorial.

Obra de Antonio Beneyto que ocupa la contraportada el número 2 de "El eco de los libres"



Debemos aclarar que "El eco de los libres", en su segundo número, aparece sin recibir ninguna subvención. Hemos contado con una ayuda de algunas entidades privadas que se destacan por apoyar o crear cultura. Estas han sido el zaragozano bar "Ragtime", la editorial "El Gato negro", el periódico semanal jaqués "El Pirineo Aragonés" y la casa de comidas "Casa Fau" de Jaca. A ellos agradecemos esta contribución. Para realizar suscripción a "El eco de los libres" o recibirla en su domicilio así como para recibir cualquier tipo de información, bastará con escribir un correo electrónico a ateneojaques@gmail.com

PRESENTACIONES CONFIRMADAS:

Próximas presentaciones de la revista "El eco de los libres":

JACA, (Huesca): Viernes 15 de septiembre a las 20,30 horas en las bodegas de Joyería Muñoz y Ángel García (C/ Obispo, 9)
ZARAGOZA: Viernes 22 de septiembre, a las 19,30 horas en el salón de actos de la Biblioteca de Aragón (C/ Doctor Cerrada, 22)
CÁDIZ: miércoles 18 de octubre, hora por confirmar en la Fundación Carlos Edmundo de Ory (Avda. Carlos III, 9),
VALDERROBRES (Teruel), sábado 21 de octubre, hora por confirmar, Librería Serret (Avda. Hispanidad 21)
MONZÓN (Huesca), diciembre ,dentro del marco de actividades de la Feria del Libo Aragonés de Monzón, en fecha y hora por confirmar.
BARCELONA, viernes 19 de enero, 20 horas, Ateneu Barcelonés (Carrer de la Canuda, 6)

Fotografía de la pasada feria del libro de Jaca donde se vio por primera vez el número 2 de "El eco de los libres". En la foto, aparecen dos de los autores, Estela Puyuelo y Miguel Ángel Yusta, con la revista.
Para terminar... HAN DICHO...

Sobre este segundo número de "El eco de los libres", a pesar de no haber realizado todavía ninguna presentación y con tan solo dos meses en circulación, ya se han publicado varios artículos en la web. A continuación pueden consultar estos artículos en los siguientes enlaces:

Francesc Cornadó

Alfredo Moreno

Ricardo Fernández Moyano

Por otro lado, Raúl Herrero, en las redes sociales ha comentado: "La aportación que se ofrece en la revista sobre el Postismo, por el extensión sobre la poesía y el arte en la posguerra española, incluso más allá en el tiempo, es fundamental. Y ayuda a replantearse el canon y a los poetas estrella españoles de la segunda mitad del siglo XX. El dossier invita a escuchar voces que han sido ninguneadas y que compartieron espacio con los poetas de la generación del 50, del garcilasismo y de Espadaña. Por otra parte, el Postismo y sus satélites, hacen que al literatura española entronque con algunas manifestaciones europeas del arte que podemos rastrear hasta finales del siglo XIX (como los incongruentes, grupo anterior a la Patafísica), así como con la línea de imaginación y de literatura lúcida y lúdica principiada en España por personalidades como Gómez de la Serna y que desaparecen misteriosamente a partir de los años 50 del pasado siglo, al menos en apariencia según los manuales, hasta la legada de la experimentación de los años 70 con algún resquicio como Miguel Labordeta y su grupo".


Por último, en prensa escrita, apareció también esta breve reseña en Heraldo de Aragón: