martes, 6 de junio de 2017

Borregueros, un western aragonés

Evolución de un arduo trabajo que comenzó con un documental y terminó con este magnífico libro

Renunciar a una vida de estrecheces económicas y penurias, romper con la arraigada y heredada tradición familiar, albergar la valentía de perseguir un sueño ligado a la promesa de mejores sueldos, de una vida más próspera, de una tierra plena en oportunidades y finalmente, emprender el largo y dificultoso viaje, sin mirar atrás, sin atender a las dificultades. Estamos en Aragón, en los pequeños pueblos pirenaicos, en el Sobrarbe o en la Ribera. Es la década de los cincuenta, aún antes. Historias de algunos valientes pastores llegan desde una tierra lejana. Hablan de libertad, de unos sueldos abundantes. Los primeros pastores aragoneses que emprendieron el viaje a Norteamérica realizan el efecto llamada. Vascos y navarros, llegaron antes que ellos y algunos incluso son ya ciudadanos americanos. Un buen puñado de aragoneses (más de 120)  renunciaron a ser arrastrados por la corriente, al camino marcado y emprendieron viaje al lejano Oeste americano, con un contrato firmado bajo el brazo, para trabajar como pastores en aquella desconocida tierra prometida.

Carlos Tarazona
El realizador y escritor jaqués, Carlos Tarazonarecupera el recuerdo de estos emprendedores y valientes pastores. Con "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano"Tarazona escribe un capítulo hasta la fecha inédito en la historia de la migración aragonesa. Mucho se había escrito sobre la migración de los pastores vascos, nada sobre Aragón. En el año 2008, persiguiendo las huellas de aquellos pastores que mediado el siglo XX sustituyeron los asequibles y familiares valles pirenaicos por la inmensidad desconocida del far west, el autor visitó California y algunos estados más de la costa Oeste para entrevistarse con algunos de aquellos héroes. Como consecuencia de esta primera visita y a pesar de tener en mente, en un principio, la escritura de un libro, Tarazona realizó el documental "Borregueros: Aragoneses en el Oeste Americano"

Uno de los protagonistas: Esteban Alegre Butía, natural de Berdún, en los pastos californianos
Tras esta primera experiencia, en 2009 el autor completó su trabajo de campo y su investigación con un nuevo viaje a Estados Unidos. A su regreso, ya tenía material suficiente para completar un libro que hoy es una realidad y que ronda las 350 páginas de historia viva, presentado en esta primera edición acompañado por el DVD del documental.

Manuel Val, natural de Lanaja, en su troke


Imaginemos por un momento a aquellos pastores, recién llegados a tierras americanas, procedentes de localidades como Ansó, Berdún, Hecho, Fago, Sariñena, Lanaja... El cambio que supone llegar desde la España regida por la dictadura al país de las libertades. Pero no solo eso. Las dificutades que tuvieron que enfrentar y las profundas diferencias, incluso, en el propio oficio de pastor. Algunos no lograron completar sus primeros meses y regresaron a España. Otros, más afortunados, todavía hoy viven en Estados Unidos, como residentes norteamericanos, perfectamente adaptados en la vida local. 



"Borregueros..." trata una historia real, apasionante donde Carlos Tarazona, una vez más, demuestra su compromiso con la historia de Aragón, con su memoria y la minuciosidad en sus exhaustivas investigaciones. El libro se podría dividir en dos partes bien diferenciadas. En primer lugar, el autor nos invita a conocer a los primeros aragoneses que poblaron, durante la colonización, el Nuevo Mundo y la suerte que corrieron para, seguidamente, abordar el comienzo del pastoreo en Estados Unidos y cómo los primeros españoles que fracasaron durante la fiebre del oro supieron reconvertirse de esta manera. El lector podrá averiguar cómo comenzó esta demanda de pastores y el trascendental papel que jugó la Western Range Association para conseguir que aquellos aragoneses que decidieron cambiar el rumbo de sus vidas, llegaran al continente americano con un contrato firmado bajo el brazo: el contrato en origen, una manera de actuar muy moderna para estar hablando de mediados del siglo XX. El autor cuenta los avatares de un viaje largo y en ocasiones, demasiado dificultosos y la llegada de aquellos pastores a una tierra extraña donde el idioma era el primer gran escollo que debían afrontar. Pero aquello solo era el principio. Aquellos nuevos emigrantes deberían enfrentar una nueva manera de pastorear, unos peligros distintos a los de Aragón, un paisaje que nada tenía que ver con los valles del Pirineo o de la Ribera, un clima extremo, muy distinto. En primer lugar, en Estados Unidos pastoreaban rebaños mucho mayores que en España, con distancias a recorrer que triplicaban las conocidas hasta entonces. Los peligros que acechaban al rebaño y al propio pastor (coyotes, serpientes de cascabel, tornados...), nada tenían que ver con los de su tierra. Sin duda, la gran capacidad de adaptación de aquellos hombres y la capacidad de improvisación mostrada, pronto  sería positivamente valorada por los ganaderos. Durante el libro, Carlos Tarazona destaca esa gran capacidad de improvisación y la enorme adaptabilidad de aquellos primeros pastores aragoneses que llegaron, principalmente, a Califoria. Por otro lado, Severino Pallaruelo, en un estupendo prólogo, habla de cómo el paisaje moldea al personaje. Sin duda el paisaje del Oeste americano debió moldear a aquellos pastores que, como se narra en el libro, debieron soportar grandes periodos de soledad. En la segunda parte del libro, se nos ofrece una detallada biografía de cada uno de aquellos pastores. 

Carlos Tarazona presentó en Jaca "Borregueros" con el Ateneo Jaqués, en compañía del escritor y profesor Severino Pallaruelo
La soledad del pastor inmigrante, junto al rebaño y a su fiel perro. La lejanía de los seres queridos, la ausencia del hogar, la tierra extraña, el silencio y la imposibilidad de comunicación, debido al extraño idioma. Ingredientes suficientes para hacer de estas historias humanas, unos western de la vida real. Por ello, el libro "Borregueros: desde Aragón a Oeste americano", aunque completamente real, también se puede leer como un western aragonés. Y como en algunas otras ocasiones, esta vez, la realidad supera a la ficción. 
Ángel Corrales y Mauel Val, con un magnetófono y los libros para estudiar Inglés

Reflexión: El libro también nos lleva a la reflexión. Hoy en día, un buen número de seres humanos se ven obligados a renunciar a su patria, a sus familias, para buscar una mejor suerte que, a menudo, se resume en la supervivencia. llegando así a países desconocidos, con costumbres e idiomas muy diferentes a los suyos. Poco entendimiento reciben estos nuevos inmigrantes de los países que los reciben. Demasiadas puertas cerradas en contra de contados brazos abiertos. Nula empatía. Acusamos una lamentable falta de memoria. No es necesario retroceder mucho en el tiempo para vernos a nosotros mismos o a nuestros antepasados, como emigrantes hacia una tierra prometida. Por otro lado, la segunda reflexión concierne al oficio de pastor. Estos aragoneses que son protagonistas de "Borregueros..." accedían sin problema al oficio de pastor pues era un trabajo mal considerado socialmente en Estados Unidos y estaba reservado para la mano de obra extranjera, exclusivamente. De nuevo, la falta de memoria. Actualmente son los inmigrantes que llegan a España los que pastorean nuestro rebaños.

Presentación en Jaca
El Ateneo Jaqués ha colaborado con el autor organizando recientemente la presentación en la Biblioteca Municipal de Jaca.Este fin de semana, de nuevo con el Ateneo Jaqués, Carlos Tarazona presentará "Borregueros: desde Aragón al Oeste americano" en la Fête du livre de Oloron Sainte-Marie (Francia) donde, por parte del ateneo, también acudirán Raúl Herrero, presentando "Sombra salamandra" y Miguel Ángel Yusta, que acude con su poemario "Ayer fue sombra". 






4 comentarios:

  1. Muchas gracias Marcos por tu interés en la difusión de mi último libor. Así da guasto...
    A plantar fuerte zagal

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  2. Muy buenas Marcos!
    Aquí por Argentina ha sucedido lo mismo con pastores llegados de toda Europa durante toda la primera mitad del siglo pasado.
    Han ido ocupando toda la zona cordillerana, en especial la Patagonia.
    Tu penúltimo párrafo es el ejemplo de lo que sucede con los exiliados que se dedican a realizar los trabajos que los vernáculos no quieren realizar. Aunque, debemos decirlo, algunos inmigrantes que han llegado con algo de poder económico le imponían esos trabajos a los nativos, ya sea por la fuerza o por módicos precios.
    Abrazo!

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  3. Hola, Marcos! Me alegra mucho ver como sigue tan activo el Ateneo Jaqués. Un tema muy interesante, había oido hablar de los pastores vascos que introdujeron los clubs de pelota vasca en Florida, pero no sabía lo de los aragoneses.
    Confieso que lo de "Un western aragonés"me ha recordado a Los Monegros, donde filmaban aquellos espagueti western cuando necesitaban escenarios desérticos.
    Abrazos, amigo!
    Borgo.

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