lunes, 25 de septiembre de 2017

Lifelines: Andrea Corr y su botella de náufraga


Todos aquellos que hayan visitado este blog y especialmente, las entradas dedicadas a la música, sabrán perfectamente que en mi repertorio melómano preferido se encontraba, hace ya mucho tiempo, la voz de  Andrea Corr, irlandesa de Dundalk, solista de The Corrs, grupo folk y familiar que la catapultó a la fama en la década de los noventa con baladas como "Runaway" o canciones más festivas como "Right time" de inconfundible sabor celta. Junto a sus hermanos grabó, desde 1995 a 2005, cinco discos de estudio, tres directos y se publicaron dos recopilatorios, todo esto, en diez años, alcanzando el cénit artístico con el ya mítico MTV Unplugged de 1999 y estrenando temas tan interesantes como este.  Durante esta década, The Corrs cosechó éxitos que quedaron imborrables en la memoria del pop de finales de los noventa y principios de los 2000, como "What can I do", "At your side", "Only when I sleep""Radio", "Breathless" o versionando, con muy buen criterio y excelente resultado, clásicos como "Dreams" (Fleetwodd Mac),  "Little wing" (Jimi Hendrix) , "Everybody hurts" (REM) o "The long and winding road" (Beatles). Si bien es cierto que el conjunto de los hermanos Corr derivaron de un interesante pop con  muy marcadas reminiscencias irlandesas a un descarado estilo más descarnado y comercial, también lo es que Andrea Jane se convirtió, gracias a todos aquellos álbumes, en una de las voces más familiares de los noventa y principios del siglo XXI, desbancando a otras supuestas rivales que intentaban seguir el mismo camino, véase, por ejemplo, Natalie Imbruglia o Leigh Nash, cantante del grupo tejano Sixpence none the richer. Lo cierto es que, en cualquier caso, Andrea también fue pasto de esa evolución hacia la música comercial que sufrió el grupo y quizá por ello, en 2007, decidió dar el gran salto y sacar su primer álbum en solitario, Ten Feet High. Inesperadamente, el resultado final de este álbum es un mero producto comercial que carecía de interés, alejándose más aun de raíces irlandesa y pactando descaradamente con un pop demasiado cercano a Madonna. Afortunadamente, este fue solo el primer intento en solitario de Andrea. 
Andrea Corr 
Ahora que se anuncia para el próximo 10 de octubre el séptimo álbum de The Corrs titulado Jupiter calling, quiero recordar el segundo disco en solitario de Andrea, un interesantísimo e íntimo trabajo, en las antípodas del anterior Ten Feet High, donde la irlandesa recupera sus influencias musicales particulares, un apartado personal que, según sus propias palabras, se había visto ahogado por la trayectoria de The Corrs. Así que este Lifelines, publicado en 2011, supone un balón de oxígeno para la cantante que repasa clásicos de un repertorio muy amplio, desde un plano muy íntimo. Por ejemplo, encontramos una respetuosa versión de Pale blue eyes (Lou Reed), una genial Blue bayou (Roy Orbison)  o una personal Nº9 Dream (John Lennon). Entre clásicos de Harry Nilsson o Vangelis, Andrea Corr regala una versión de jazz, el estándar I'll be seeing you, clásico recurrente que no tiene parangón, compuesto por Irving Kahal y Sammy Fain en 1938, que representa el mayor acierto de Lifelines. Aún reservaba Andrea una sorpresa para los coleccionistas y es que, aquellos que se hicieran con la edición limitada del álbum pudieron disfrutar de otro regalazo, la versión que la cantante  rubrica de You've got a friend (James Taylor).  Ademas, es necesario señalar que Andrea, contó para este álbum con la colaboración de músicos como Brian Eno o Sinéad O'Connor. Sin duda, Lifelines es la mejor versión de Andrea Corr en solitario. La cantante se encuentra aquí en un estado de gracia que se prolongó, posteriormente, en el álbum de estudio que grabó con The Corrs, cuatro años más tarde, el titulado White light. 
Andrea Corr en el concierto con The Corrs MTV Unlugged (1999)
Andrea Corr, que habitualmente tocaba el tin-whistle, ha incorporado recientemente el ukelele en sus conciertos.

Es la voz de Andrea Corr deudora y cercana a anteriores vocalistas como Agnetha Fältskog (ABBA), Karen Carpenter (Carpenters) o Yvonne Elliman, alcanzando plena madurez en este Lifelines del que extraemos una versión muy personal del clásico de jazz I'll be seeing you.


6 comentarios:

  1. Una voz que me recuerda a karen Carpenter.

    Saludos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y a mi. Echo de menos que cante alguna de sus canciones. Gracias Demiurgo. Un saludo.

      Eliminar
  2. Recuerdo a The Corrs, aunque no los escuché demasiado.
    Me han sorprendido las versiones que hacían y hace, en especial Dream de Lennon. Me encantó

    Abrazo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Pues, amigo Frodo, el 10 de octubre se ha marcado como el día del lanzamiento del nuevo disco de The Corrs. Ocasión para volver a escucharlos. Esperemos que sean fieles a sus raíces. Me alegra que te haya gustado. Abrazos y gracias por pasar.

      Eliminar
  3. Recuerdo bien el álbum "Forgiven not Forgotten" de los Corrs, lo que sacaron más adelante me pareció muy blando y comercial pero siempre me gustó la voz de Andrea Coor, escucharé ese disco suyo en solitario que seguro está muy bien.
    Saludos!
    Borgo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo creo que ese disco inicial, junto al Unplugged y a "Talk on corners" es lo mejor de la discografia de The Corrs. Mencion aparte merece el disco "Home" que está compuesto por canciones tradicionales irlandesas. Pero sí, lo mejor, sin duda, la voz de Andrea. Abrazos, Miquel.

      Eliminar