![]() |
| Detalle de El jardín de las delicias (El Bosco. 1500) |
la promesa, quebrada
y el horizonte mudo.
La serpiente de pecho herido
que repta por la arena de la incertidumbre
ha perdido el cuello donde inyectar
el veneno de la incomprensión.
Los colmillos se han secado.
La falsa calma que brinda este silencio letal
no es la calma del amanecer.
Será necesario, entonces,
reptar hasta la alcantarilla
que resista a las cuencas de la noche
y allí esperar con sigilo, con paciencia.
Aguardar horas, días, años
y huellas de besos futuros
para amanecer y abrir pupilas
ante una ciudad distinta,
un horizonte de palabras.
Conocí esta Canción de cuna de Gershwin que suena al final de esta entrada en el blog: De gusanos y lombrices
