Recordándote.
entonando viejas canciones de Frank Sinatra,
en sus letras más tristes,
el cielo se precipita
y la ciudad se viste de gris, amable,
mimetizada con tu sonrisa
en mi pensamiento.
Llueve,
sobre toda la Tierra
y en ciertas miradas.
De espaldas al mundo,
por si apareces y no quieres verme,
acodado en la barra de este bar,
soy ajeno a esta ciudad
que tantas veces
me ha traicionado.
Ajeno, la fiesta no va conmigo
porque hace tiempo
que ya perdí el compás.
¿A quién encontrarás
capaz de seguir tu ritmo?
Hubiera querido ser yo.
Las luces se apagan
y es mi momento.
En la oscuridad
renacen fantasmas con tu sonrisa
y a veces, parece cierto
que te estoy amando.
A mi manera, sin duda,
lo estoy haciendo.
