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domingo, 26 de agosto de 2012

Domingos musicales: Fran Jeffries. Y el swing se hizo carne




Fran Jeffries en Sex and the single girl

Desde sus comienzos el swing fue considerado una música de baile con un fuerte contenido sexual llegando a ser catalogado como satánico por la puritana sociedad norteamericana y prohibido en algunos estados así como en la Alemania nazi. Desde los primeros números de strippers en el Cotton Club a melodías reconvertidas como Fever (originalmente titulada Little Wilie John Song), han sido numerosas las referencias explícitas al sexo en canciones como It don't mean a thing if it ain't got that swing, I've got you under my skin, Makin' whoopee o Baby it's cold outside. La mejor respuesta a esta tradición, sin duda, fue Marilyn Monroe y su Sugar Kane de Con faldas y a lo loco, cantando I wanna be loved by you. Pero en los años sesenta, Fran Jeffries irrumpió en la escena musical y cinematográfica norteamericana participando en la película The pink panther (Blake Edwards. 1963) Si no recogía el testigo de Sugar Kane, sí que logró, al menos, subir la temperatura de todas las salas de cine. Nacida como Frances Makris (1937, San Jose, California) la pequeña Fran pronto se interesó por la danza y la música. Estudió solfeo, canto y participó en una pequeña compañía teatral hasta que lo dejó todo para marcharse a Hollywood, a probar suerte. Su debut cinematográfico fue con un pequeño papel en The Buccaneer (Anthony Quinn. 1958) pero en La pantera rosa fue su papel más recordado por su magnífica interpretación de la canción de Henry Mancini, Meglio Stasera (también titulada It had better be tonight) Al año siguiente volvió a cantar una canción para la banda sonora de la secuela, A shot in the dark y aquel mismo año también tuvo un papel en la comedia Sex and the single girl (Richard Quine. 1964) como amiga-amante de Tony Curtis y cantante. En esta película cantó dos canciones junto a la orquesta de Count Basie. Una de ellas es la que encabeza esta entrada y la otra la podremos ver en los siguientes videos. 
Fran Jeffries, además de su belleza, poseía muy buena voz (más o menos, en los registros de Kelly Smith) lo que fue determinante en su decisión de abandonar las pantallas para dedicarse por entero a la música. No obstante, participó sin pena ni gloria en películas como Harum Scarum (Gene Nelson. 1965) junto a Elvis Presley y en A talent of loving, en 1969 finalizando así su carrera en las pantallas. Como cantante publicó su primer álbum titulado Sex and the single girl en 1964 A partir de entonces, publicó otros ocho álbumes, participó en el show televisivo de Tom Jones y fue portada de la revista Playboy en 1971 y en 1977 Este domingo he querido recordar su fugaz paso por las pantallas de cine y por la escena musical de los años sesenta. De hecho, fue tan fugaz su paso que casi nadie la recuerda y sin duda, fue una de las mejores voces que se pusieron al servicio del swing en la década de los sesenta. Ahora, disfrutémosla:

Meglio Stasera:


You've got what it takes (Tom Jones & Fran Jeffries) Sweet Blindness:
Anniversary song (de la película "Sex and the single girl" o "La pícara soltera" para nuestro público)
Fran Jeffries, en una de sus fotografías para Playboy, 1971
Esta entrda está dedicada a Clementine.

domingo, 19 de agosto de 2012

Experiment in terror (Blake Edwards. 1962)


Kelly Sherwood (Lee Remick) es atacada por un extraño, en el garje de su casa, situada en Twin Peaks

Resulta sorprendente en la filmografía de Blake Edwards encontrar un título tan alejado del estilo al que tanto nos tuvo acostumbrados y revela la enorme versatilidad de un director que, de hecho, escribió su primer guión para Imperio del crimen, un western dirigido en 1948 por Lesley Selander también muy alejado de la línea que siguieron las películas del director de Oklahoma. Pero 1962 fue un año mágico para Edwards. Recién saboreado su éxito por Breakfast at Tiffany’s (1961) en 1962 rodó con Lee Remick dos películas en espléndido blanco y negro (en las dos contó con Philip L. Lathrop para la fotografía), totalmente alejadas a su estilo: el drama Days of wine and roses y la que ahora nos ocupa, Experiment in terror.

Basada en la novela del matrimonio Gordon (Gordon Gordon & Mildred Gordon) titulada Operation Terror, Experiment in terror (o, como se conoció para nuestro público, Chantaje contra una mujer) es un thriller policiaco con elementos que la acercan tanto al cine de intriga, al de terror y estéticamente al cine negro. Su comienzo es apabullante. Con las luces de San Francisco  al fondo, una escena nocturna de carretera nos presenta a Kelly Sherwood (Lee Remick), al volante de su Ford Fairlane, atravesando el gran puente de la bahía, para dirigirse a su casa de Twin Peaks. Sherwood introduce el coche en el garaje, apaga el motor y las luces. Pero, al bajarse del vehículo, entre las sombras, comienza a escuchar la respiración agitada y dificultosa de alguien que le observa desde la oscuridad. Kelly Sherwood, aterrada, es atacada por un extraño que, al oído y manteniéndola agarrada por el cuello, le propone un chantaje. Sherwood deberá entregar en los próximos días cien mil dólares sustraídos del banco donde trabaja como cajera si no quiere ver morir a su hermana pequeña Toby (Stefanie Powers) Según comenta el extraño chantajista, “ya ha matado a dos personas y no le importaría matar a una tercera” La utilización de las luces y las sombras en esta escena es de vital importancia, así como el constante sonido de la respiración del hombre que ataca a Kelly. Blake Edwards mantiene en sombra el rostro del extraño y dirige el punto de luz a la mirada horrorizada de Lee Remick que, igual que en Días de vino y rosas realiza una interpretación espléndida. Cuando Kelly cree que el extraño ha desaparecido, telefonea a la policía. Pero al decir su nombre vuelve a recibir un nuevo ataque del extraño, que había quedado en casa, aguardando. No obstante, el FBI consigue localizar la llamada y el inspector John Ripley (Glenn Ford) se pone en contacto con Sherwood. 
Glenn Ford es John Ripley, agente del FBI que investigará el caso Sherwood

 Comienza a partir de este momento una larga investigación en la que el chantajista logrará despistar al FBI y dar con la víctima en varias ocasiones y en la situaciones más imprevistas. Incluso llegará a cometer un nuevo asesinato. Es el momento en que el FBI logra identificar al chantajista cuando por primera vez se muestra al espectador su rostro, el del asesino Garland Humphrey “Red” Lynch, interpretado por Ross Martin, que fue nominado por este papel a los Globos de Oro. Glenn Ford, como ya hiciera en The big heat (Fritz Lang. 1953), encarna a un hombre de principios, al mejor ejemplo del FBI y su actuación aquí, desde la experiencia, es perfecta. Quizá el espectador echará de menos una relación amorosa al uso, entre  John Ripley y Kelly Sherwood pero, precisamente, la ausencia de ésta mantiene la atención centrada en la investigación. El momento álgido de la trama llegará con el secuestro de Toby Sherwood a manos de Lynch y el brillante desenlace final, en la línea de Alfred Hitchcock, en el campo de béisbol de los Gigantes de San Franciso.

El asesino "Red" Lynch (Ross Martin) mantendrá el último encuentro con su víctima (Lee Remick) en el baño de mujeres de un restaurante, caracterizado de mujer


Aunque es imposible separar la cinta del componente propagandístico en favor del FBI y sus procedimientos, resulta una película indispensable en la filmografía de Blake Edwards y muy interesante dentro de las películas policiacas de los sesenta. El ambiente y la estética creados por la fotografía de Lathrop están reforzados con la banda sonora de Henry Mancini. De un total de treinta películas, esta es la cuarta colaboración entre Mancini y Edwards.  Después de la serie televisiva Peter Gunn (banda sonora que influyó directamente a John Barry para su tema principal de 007), es la segunda incursión en el género policiaco del músico italoamericano que repetirá con A shot in the dark dos años más tarde, también con Blake Edwards en la dirección.


En estas tres escenas se puede apreciar la influencia estética del cine negro que está presente durante toda la película.


Como curiosidad recordar que David Lynch se inspirará en esta película para algunos aspectos de su serie Twin Peaks como la música de Mancini, sobretodo en el comienzo de la cinta. Experiment in terror también influirá de manera discreta en nuestro cine, en la película Ella y el miedo (León Kilmovsky. 1964) donde May Heatherly comparte protagonismo con Virgilio Teixeira, Jesús Puente o George Rigaud. En definitiva, Experiment in terror es una buena película y la mejor aproximación de Blake Edwards al thriller policiaco junto a The Carey Treatment (Diagnóstico: Asesinato. 1971)

Antes de que Kelly Sherwood sea atacada en el garje, Blake Edwards centra nuestra atención en los faros del Ford Fairlane, creando un ambiente de misterio muy cercano al cine de terror


El asesino ataca a su víctima, en la primera escena de la película y pronuncia esta frase que tomará posteriormente David Lynch, para su serie televisiva Twin Peaks

Lee Remick y Glenn Ford, fotografía publicitaria