martes, 12 de marzo de 2013

La Borraja (Microrrelato ilustrado por Miquel Zueras)


Al fin, había conseguido la cita con su chica ideal. Habían quedado en casa de ella, para preparar la cena. Sabía que cenarían borraja. De la borraja él solo conocía que era muy velluda y que, al prepararla, era necesario ‘afeitarla’. Le había prometido una sorpresa para hacer de aquella cena un momento inolvidable y no podía fallar. Pero teniendo en cuenta sus inexistentes dotes culinarias, su decisión fue algo precipitada. No es de extrañar, entonces, que cuando él se presentó con aquella maquinilla de afeitar en la mano, ella le arrojara la borraja a la cara.

Ilustración de Miquel Zueras
 Hace unos días 'reté' a mi amigo Miquel Zueras a que ilustrara con un dibujo suyo este microrrelato dedicado al producto típico aragonés de la borraja, que fue escrito para participar en el programa de Aragón Radio Aragón en 100 palabras 

Mi amigo Raúl Garcés ganó el concurso con este relato

lunes, 11 de marzo de 2013

ATENCIÓN: Comienza la gira de "El último concierto de David Salas" (Roberto Malo)

Portada de "El último concierto de David Salas" La última novela de Roberto Malo
Como habíamos sospechado los melómanos, Bruce Springsteen ha sido rechazado por el Ayuntamiento de Zaragoza y en su lugar se ha preferido contratar a una estrella de talla mundial...¿qué digo mundial?, de talla universal. Señoras y señores, el próximo martes día 12 de marzo el huracán David Salas (que ha rebajado su caché para actuar en Zaragoza) azotará las costas del Ebro y presentará El último concierto de David Salas. El cantautor de cantautores comenzará su gira universal en el zaragozano bar El pedacito de cielo (C/ Jerónimo Blancas, 7) a las 20,00 junto al músico Marcos Valenzuela, para animar el cotarro. Presentará el acto el impresentable Marcos Callau, para dar folclore al asunto. Según las últimas declaraciones de David Salas, con el propósito de adaptarse a los nuevos tiempos, ha creado un blog chulísimo con una dirección muy sugerente: http://davidsalaseslahostia.blogspot.com.es/

David Salas ha prometido juerga en sus conciertos y un repertorio que nos dejará boquiabiertos.

Lo cierto es que el escritor Roberto Malo   ha publicado su nueva novela titulada El último concierto de David Salas, un libro divertidísimo y una alocada biografía de este cantautor ficiticio (¿o no?) que, a buen seguro, arrancará las carcajadas del lector. El libro está editado por Pregunta Ediciones con portada ilustrada por XCAR Malavida. Tengo la suerte de haber sido invitado por Roberto para acompañarle en esta presentación. Será un placer compartir escenario con él y con Marcos Valenzuela y un honor para todos poder estrechar la mano del mítico, incomparable, ¡David Salas!

Os esperamos!


jueves, 7 de marzo de 2013

Semana temática: La Fantasía; Charles Baudelaire - Francisco de Goya

Atendiendo a la propuesta del bloguero natsnoC en la que se nos invitó a participar en una 'semana temática' el siguiente post es mi humilde aportación. La semana indicada fue esta, del 4 al 10 de marzo y el tema, la fantasía. Así pues, maneras de fantasear hay muchas pero yo, me he decantado por un tema que siempre me ha llamado la atención y homenajear, más o menos de pasada, a un paisano mío reconocido universalmente y a un poeta también universal, padre de las eternas flores del mal.

Como ya recordé en la entrada dedicada a El resplandor (Stanley Kubrick. 1980) la novela de Stephen King comienza con la célebre cita del artista aragonés Francisco de Goya y Lucientes procedente del grabado número 43 de su serie Caprichos en la que el pintor escribe: 'El sueño de la razón produce monstruos' Una frase equivalente de Goya se puede leer hoy en día en la Plaza de las Catedrales de Zaragoza, en el monumento al pintor situado entre La Seo y El Pilar y dice así: 'La fantasía abandonada de la razón produce monstruos. Pero unida a ella es la madre de las artes' Recientemente visité la casa natal de Goya y el museo del grabado en Fuendetodos (Zaragoza) y si hay algo que llama la atención, es la poderosa actualidad de todos sus grabados y las críticas que con ellos hace de la sociedad de su tiempo, cometarios que, curiosamente, hoy en día bien pudieran definir ciertas clases acomodadas de nuestra sociedad actual. Por poner unos ejemplos:

El comentario original de Goya sobre el grabado era: "Los frailes son regularmente predicadores plagiarios pero como se alaban mucho unos a otros, el auditorio necio está con la boca abierta" Pero hoy el comentario podría ser, más o menos... "Mirad como RAJa hOY el loro"

También el fotógrafo José María Sorando recordaba en su blog algún grabado de Goya que hoy resulta muy actual. Es el caso de Tú que no puedo y lo recordó en esta entrada
El comentario del autor a este grabado fue: Los pobres y clases útiles de la sociedad, son los que llevan a cuestas a los burros, o cargan con todo el peso de las contribuciones del Estado.
Pero el tema que nos ocupa es la fantasía. Y los grabados de Goya y especialmente el número 43 que encabeza esta entrada, ha dado mucho que hablar y ha inspirado a numerosos artistas. Entre ellos al poeta Charles Baudelaire quien, en su obra Las fores del mal incluye el poema Los faros (Les Phares) donde alude directamente al capricho número 43 El sueño de la razón produce monstruos Además, en el poema El vampiro (Le vampire) Baudelaire alude al capricho número 75 A continuación transcribo el poema de Charles Baudelaire Les Phares, procedente de Las flores del mal donde se alude a esos monstruos de Goya, a la fantasía y al sueño de la razón.

VI. Les Phares

Rubens, fleuve d'oubli, jardin de la paresse,
Oreiller de chair fraîche où l'on ne peut aimer,
Mais où la vie afflue et s'agite sans cesse,
Comme l'air dans le ciel et la mer dans la mer;

Léonard de Vinci, miroir profond et sombre,
Où des anges charmants, avec un doux souris
Tout chargé de mystère, apparaissent à l'ombre
Des glaciers et des pins qui ferment leur pays;

Rembrandt, triste hôpital tout rempli de murmures,
Et d'un grand crucifix décoré seulement,
Où a prière en pleurs s'exhale des ordures,
Et d'un rayon d'hiver traversé brusquement;

Michel-Ange, lieu vague où l'on voit des Hercules
Se mêler à des Christs, et se lever tour droits
Des fantômes puissants qui dans les crépuscules 
Déchirent leur suaire en étirant leurs doigts;

Colères de boxeur, impudences de faune,
Toi qui sus ramasser la beauté des goujats,
Grand coeur gonflé d'orgueil, homme débile et jaune,
Puget, mélancolique empereur des forçats;

Watteau, ce carnaval où bien des coeurs illustres,
Comme des papillons, errent en flamboyant,
Décors frais et légers éclairés par des lustres
Qui versent la folie à ce bal tournoyant;

Goya, cauchemar plein de choses inconnues,
De foetus qu'on fait cuire au milieu des sabbats,
De vieilles au miroir et d'enfants toutes nues, 
Pour tenter les démons ajustant bien leurs bas;

Delacroix, lac de sang hanté des mauvais anges,
Ombragé par un bois de sapins toujours vert,
Où, sous un ciel chagrin, des fanfares étranges
Passent, comme un soupir étouffé de Weber;

Ces malédictions, ces blasphémes, ces plaintes,
Ces extases, ces cris, ces pleurs, ces Te Deum,
Sont un écho redit par mille labyrinthes;
C'est pour les coeurs mortels un divin opium!

C'est un cri répété par mille sentinelles,
Un ordre renvoyé par mille porte-voix;
C'est un phare allumé sur mille citadelles,
Un appel de chasseurs perdus dans les grands bois!

Car c'est vraiment, Seigneur, le meilleur témoignage
Que nous puissions donner de notre dignité
Que cet ardent sanglot qui roule d'âge en âge
Et vient mourir au bord de votre éternité!

Charles Baudelaire


VI Los Faros

Rubens, río de olvido, jardín de la pereza,
fresca almohada de carne, donde amar no se puede,
mas la vida ahí afluye y sin tregua se agita,
como el aire en el cielo, y la mar en la mar;

Leonardo da Vinci, sobrío y hondo espejo,
en que hechiceros ángeles, con su dulce sonrisa,
cargada de misterio, se muestran en la sombra
de glaciares y pinos que cierran sus países;

Rembrandt, triste hospital preñado de murmullos,
solamente adornado con un gran crucifijo,
donde en llanto se exhala la oración de estiércol,
y que un rayo de invierno bruscamente atraviesa;

Miguel Ángel, lugar incierto en que los Hércules
se mezclan a los Cristos, y donde en pie se alzan
fantasmas poderosos que al llegar el crepúsculo
desgarran su mortaja con los dedos crispados;

iras de boxeador, impudores de fauno,
tú que supiste ver la belleza canalla,
pecho hinchado de orgullo, hombre amarillo y débil,
Puget, de los forzados melancólico rey;

Watteau, ese carnaval donde, cual mariposas,
ilustres corazones resplandeciendo vuelan,
ligeros decorados alumbrados por lámparas
que la locura vierten sobre le baile que gira;

Goya, la pesadilla de ignotas cosas llena,
fetos que se cocinan en medio del sabbat,
viejas ante el espejo, niñas todas desnudas,
que las medias se ajustan tentando a los demonios;

Delacroix, sanguinoso lago de ángeles malos,
umbrado por un bosque de abetos siempre verdes,
donde extrañas fanfarrias, bajo un cielo de pena
cruzan, como un suspiro sofocado de Weber;

estas blasfemias, estas maldiciones y quejas
estos éxtasis, gritos, llantos, estos Te Deum,
son un eco que mil laberintos repiten;
¡del corazón mortal son un opio divino!

¡Es por mil centinelas un grito renovado,
una orden que mil pregoneros propagan;
en un faro encendido sobre mil ciudadelas,
grito de cazadores en la selva perdidos!

¡Pues, Señor, es sin duda el mejor testimonio
que podríamos dar de nuestra dignidad
este ardiente sollozo que rueda por los siglos,
y que muere en el borde de vuestro ser eterno!

(El texto en Francés es el original publicado en Las flores del mal y la traducción al Castellano está extraída de la edición bilingüe de AlainVerjat y Luis Martínez de Merlo de Ediciones Cátedra en su decimotercera edición de 2010)

Autorretrato de Francisco de Goya y Lucientes

De la misma manera que Baudelaire reinventó la poesía romántica cuando se creía agotada ni sus versos ni la obra de Goya han pasado de moda y los tiempos se encargan de volverlos a poner de moda.


 Y para terminar mi aportación a la 'semana temática' quiero hacerlo con una canción que siempre me ha gustado mucho y que, aunque no dice nada importante en su letra, está dedicada al cine y en una de sus estrofas recuerda Las flores del mal. El título es Ainsi soit il, el autor Louis Chedid y el año de la canción 1981...el año de mi nacimiento (quizá por eso me guste)

martes, 5 de marzo de 2013

Desafinando

Faro de Artrutx (Menorca) Fotografía tomada de flickr


No sueltes ahora mi mano
en el abismo
ni visites el agujero negro
al que arrojamos
los simulacros de despedida.
No ensayes la huída
por selvas que engulleron ciudades,
no hagas zozobrar
la calma del propio instante,
no tengas bastante, que este llanto 
no es llanto,
es solo una mutación del mar.

Seamos de nuevo la nota discordante,
la danza arrítmica,
el cuenco
            donde va a parar
                                    el deshielo
                                                  de las promesas.

Seamos el blanco roto de la espuma
de la ola rota
cuando rompe la sal,
el lugar donde tú y yo
volvemos a ser.

Y seamos la canción,
el sonido afinado
de Antonio Carlos Jobim
y Sinatra
cantando Desafinado


Antonio Carlos Jobim & Frank Sinatra (Desafinado)

Frank Sinatra y la Bossa Nova tienen una relación especial, creo yo. Solo hay que escucharle interpretar este Desafinado o el siguiente tema titulado Wave en el que Sinatra desgrana la bossa con frases tan inolvidables como "Cuando te vi por primera vez eran las tres y media. Cuando tus ojos encontraron los míos, fue la eternidad"

PD: Marzo despiadado y lluvioso decide que hoy, en mi ciudad, sea día de fiesta. Por mi parte, el cuerpo lo tengo poco festivo. Llego a casa a las siete de la mañana, publico esto en el blog y mis queridos vecinos del localito de abajo llamado Treziclo deciden que la fiesta solo va con ellos, que no me van a dejar dormir porque el mundo, definitivamente, no es para los que trabajan de noche...sino para los que están toda la noche de juerga y a las siete de la mañana, con la música a tope, ya no se sabe si es demasiado tarde o demasiado temprano o simplemente, demasiado. Pero estoy cansado para armarla, así que... me resigno y a la cama.

domingo, 3 de marzo de 2013

Sesión de cine: José María Forqué (1ª parte) "Usted puede ser un asesino" y "Un millón en la basura"

José María Forqué fue uno de los directores de cine más importantes en nuestro país. Nacido en Zaragoza, en 1923, dirigió películas tan inolvidables como Atraco a las tres (1962), 091 Policía al habla (1960), Maribel y la extraña familia (1960), Amanecer en puerta oscura (1957), Usted puede ser un asesino (1961) o Un millón en la basura (1967) En 1994 recibió el Premio Nacional de Cinematografía y murió un año más tarde, en Madrid.

Hoy comienza en este blog un repaso a toda su obra. Empezamos con dos textos que aparecieron en la revista La Caja de Pandora, dedicados a las películas Un millón en la basura y Atraco a las tres.

Usted puede ser un asesino (1961)
En 1961, José María Forqué ya había dejado clara su pericia y sus excelentes resultados al convertir un texto teatral en soporte cinematográfico. Un año antes había triunfado con la adaptación de Maribel y la extraña familia, obra de Miguel Mihura, con un Adolfo Marsillach en estado de gracia, acompañado por la bella Silvia Pinal, completando una comedia inolvidable. Ese mismo año había dirigido de nuevo a Marsillach, junto a José Luis López Vázquez, en una modesta incursión en el cine negro titulada 091: Policía al habla, otro éxito de taquilla. Y en 1961 llegaría otra adaptación, esta vez de una comedia de Alfonso Paso, titulada Usted puede ser un asesino, con guión del propio Forqué, Vicente Coello y Antonio Vich. Esta es la sexta película que José Luis López Vázquez realiza con el director aragonés, la número treinta en su extensísima filmografía, aunque hasta entonces, todos sus personajes habían sido mucho más secundarios (como en el caso de La noche y el alba, De espaldas a la puerta o la ya mencionada 091: Policía al habla) En esta divertida comedia comparte protagonismo junto a Alberto Closas (que ya la había protagonizado en teatro), como ya hiciera en Una muchachita de Valladolid (Luis César Amadori. 1958), La vida en un bloc (Luis Lucía. 1956) o, posteriormente, en Operación: Embajada (Fernando Palacios. 1963), La visita que no tocó el timbre (Mario Camus. 1966) y en la conocida saga de La gran familia. No es de extrañar, entonces, que la pareja López Vázquez-Closas haya sido considerada una de las más rentables y eficaces en la comedia del cine español. Completaron el reparto Amparo Soler Leal y Julia Gutiérrez Caba.



Usted puede ser un asesino cuenta la historia de dos matrimonios franceses, los Aldelbert (Simón, Alberto Closas y Margarita, Amparo Soler Leal) y los Picart (Enrique, López Vázquez y Briggitte, Julia Gutiérrez Caba) Mientras las dos esposas deciden pasar unas vacaciones en el campo, los maridos se quedan solos en París y aprovechan para preparar una juerga con dos jovencitas en la casa de Simón. Todo se complica cuando el hermano de una de esas señoritas, que se ha presentado en la casa antes que ellas para realizar un chantaje a los maridos infieles, muere después de mantener una discusión con Simón. A partir de este momento, los maridos que pretendían pasar una juerga divertida, intentarán esconder el cadáver del chantajista. A medida que la situación se complica, las esposas vuelven a casa de manera inesperada y un nuevo cadáver hace su aparición en la escena. La deformidad cómica de una realidad tan profundamente dramática como un asesinato, la intriga que se desata tras el descubrimiento del segundo cadáver y la historia, ajena, manejada por Forqué que se descubre también aquí como un director de nacionalidad indeterminada en cuanto a estilo y época, hacen de Usted puede ser un asesino una de las más divertidas comedias del cine español, rematada con broche de oro por una espectacular banda sonora de Augusto Algueró con piezas de jazz y destellos de swing que remiten directamente a músicos cinematográficos tan importantes como, por ejemplo, Henry Mancini. Si buscáramos influencias para José María Forqué en esta comedia, irremediablemente, tendríamos que acudir de nuevo a Frank Capra y salvando las distancias (sobretodo temporales, casi veinte años antes), a su Arsénico por compasión de 1944 Pero en la filmografía del director zaragozano no podríamos encontrar una comedia más divertida que Usted puede ser un asesino, equiparable a la ya mencionada Maribel y la extraña familia o a la mismísima Atraco a las tres.
Sobre Usted puede ser un asesino, José María Forqué destacará la necesidad de utilizar el plano secuencia como una exigencia de las situaciones que planteaba la historia, y su esmero en el tono y estilo de su interpretación. En cuanto al reparto, hace hincapié en lo acorde y en la tonalidad unitaria de la interpretación, ya que, excepto Alberto Closas, ninguno de los actores había representado la obra en los teatros y tanto Julia Gutiérrez Caba como Amparo Soler Leal eran prácticamente nuevas. Por esta razón, conseguir concordancia entre unos actores y otros fue un logro. En definitiva, Usted puede ser un asesino es una muestra de la buena comedia que solía producir Alfonso Paso, trasladada al cine con maestría y respeto por José María Forqué y una película que merece la pena ser rescatada del olvido.




Un millón en la basura (1967) 


Mientras que el mundo entero da la bienvenida al movimiento Hippy, el rock and roll conquista las listas de los éxitos más vendidos, Gabriel García Márquez publica Cien años de soledad y El graduado de Mike Nicholls triunfa en la ceremonia de los Oscar, España sigue en su burbuja de acero y sumida en pleno aislamiento franquista, se vuelve a reclamar Gibraltar y se realiza un intento de acercamiento a los Estados Unidos desempeñando el papel de intermediario entre el país presidido por Lyndon B. Johnson y la Cuba de Fidel Castro. Poco más que destacar de ese 1967, excepto que se promulga la Ley Orgánica del Estado, Raphael vuelve a Eurovisión y Los Canarios y Los Bravos rompen las listas de los éxitos más vendidos, desbancando así a Luis Aguilé. Eran años oscuros en los que seguían intentando mantener al país dentro de un caparazón, ocultando la cruda realidad. Precisamente algo de esa realidad es lo que rescató José María Forqué con una película que pasó sin pena ni gloria (quizá porque interesaba, quizá porque no se quería mostrar el lado mísero de España) dirigiendo un guión de Vicente Coello, Pedro Masó y Antonio Vich en esta película titulada Un millón en la basura. La oscura vida del protagonista, Pepe (José Luis López Vázquez),  bien pudiera ser el reflejo de una gran parte de la sociedad española, todavía en aquella década de los sesenta, víctima de un desarrollo económico lento, en el mejor de los casos. La película fue considerada una comedia, dejando totalmente de lado el componente crítico y valorada más por su final estilo Capra, impuesto por el guión y por el estilo moralizante de Masó, que por la realidad que nos muestra, en algunas ocasiones de manera muy cercana al estilo del neorrealismo italiano (como en el caso, por ejemplo, de Mi tío Jacinto), con un toque de ironía. Pero, a pesar de no tener problemas con la censura, la película contiene frases tan intencionadas como “Acabaremos en la cárcel porque los pobres no podemos tener tanto dinero” (Julia Gutiérrez Caba) , la esposa de Pepe,  o la del compañero de trabajo, Faustino (Juanjo Menéndez), “¿Pero cómo vas a pedir un préstamo? ¿no sabes que hay un presupuesto, un superávit y un déficit?”
 
José María Forqué nos presenta a una familia compuesta por Pepe, su mujer Consuelo y dos niños, que sobrevive en una barriada deprimida, situada en el extrarradio de Madrid y que esa mañana fría, en vísperas de Navidad, cumple la fecha límite para pagar los meses de alquiler que deben. La familia no dispone de las tres mil pesetas necesarias para efectuar el pago y se ve, irremediablemente, condenada al desahucio. Sin embargo, como cualquier otra madrugada, Pepe sale a regar las adoquinadas calles de Madrid junto a su compañero Faustino (Juanjo Menéndez) pues ocupa el modesto puesto de manguero en la brigada de limpiezas públicas. Pero para su sorpresa, en uno de los cubos de basura que ocupan la calzada, hallará un maletín que contiene un millón de pesetas, lo que supone el fin de los problemas para su familia. Pepe decide creer que ha sido un regalo caído del cielo, un milagro, pero al llegar a casa, Consuelo le obliga a recapacitar y aunque algo reticente, comenzará a buscar al dueño del millón, cuyo nombre está en el maletín que lo contiene. A pesar de todo, Pepe no puede evitar gastarse un billete de mil pesetas (que después le será reclamado), como él dice, “para los Reyes de los críos”. En su periplo para buscar al dueño del millón, Pepe vivirá algunas situaciones realmente trágicas, siempre disimuladas por la facilidad innata que López Vázquez tenía para la comedia, pero que marcan la historia de una sociedad que no desea abrir los ojos ante la realidad que se vive en sus calles. Una tragedia disimulada por el desenlace de la historia pero con los escenarios de una sociedad gris y la decadencia que muchas familias vivían todavía en 1967, durante los oscuros años de la dictadura. Completan el reparto, en papeles secundarios, José Sazatornil, José Sacristán, Aurora Redondo, Rafael López Somoza, Rafaela Aparicio, Emilio Laguna, Guillermo Marín, Carlos Lemos y Lina Canalejas.

Un millón en la basura fue la película número veinticuatro de José María Forqué, cinco años después de dirigir la que es considerada su mejor obra, Atraco a las tres (1962), a la que rinde un pequeño homenaje aquí cuando el personaje de Pepe (José Luis López Vázquez), irónicamente y ante la situación que están viviendo, responde a su esposa “Como no demos un atraco”. Posteriormente lo más destacado que dirigiría el director zaragozano fue la comedia Las que tienes que servir (1967)  y Una pareja… distinta (1974) Su última película fue Romanza final (Gayarre) en 1986


Según las palabras del propio Forqué, “realicé Un millón en la basura en cuatro semanas, utilizando dos cámaras. Me gusta mucho esta película porque prefiero la realidad; y es que también existen los pobres, aunque hay gente que parece que no lo sabe” El escritor, profesor y crítico, Florentino Soria Heredia, escribió sobre Un millón en la basura que “de haberla rodado Capra o Antonioni hubiera gustado pero que, por hacerla Forqué, ha pasado desapercibida”. En definitiva, lo más destacable de Un millón en la basura son esos planos de López Vázquez y Juanjo Menéndez, comiendo un bocadillo sentados en la escalera del metro; la vivienda paupérrima donde viven el matrimonio de Pepe y Consuelo, esa parte de la  sociedad que apenas se podía mostrar entonces y que en la actualidad todavía cuesta trabajo reconocer. Un millón en la basura es el realismo que ofreció José María Forqué para una sociedad, todavía, poco realista.